sábado, 7 de julio de 2012


EL DESARRAIGO



Sobre esta tierra que has llenado de pasos

Todo parece volver a su lugar de antes,

La antigua calle poblada de fantasmas

Olvido y recurrencia de los años

Regresa ahora impredecible

Atrapada en la cicatriz de tus cansancios.



La anciana de pupila marchita

Desovillando el hilo de la trama,

Sigue sentada en el sillón del tiempo

Repasando entre dedos

Las cuentas infinitas de sus rezos,

Mientras una araña inmortal

Teje en su párpado

La casa donde dios duerme profundo.



Conspiran hachas invisibles

Bajo tu eterna planta,

Puente fugaz entre el pasado

Y la incierta presencia del mañana.



No habrá otra identidad para tus huesos

El espejo que ayer te mintió

Hoy vuelve a revelarse:

Dice que eres esplendor de otro,

Fruta prohibida con sabor a prójimo,

Extraño recuerdo de ti mismo

En la constante sucesión del sueño.



No habrá otra palabra para nombrar

La sed del mundo

Que se desborda en la copa de tu labio,

No habrá otro amor para tu piel

Desencontrada

Y aquella única mujer que amaste

Se repite interminable y cotidiana

En un ritual de máscaras.



No habrá otra voz

Sino el lenguaje del yo desarraigado

Un solo sueño eres

Que arrojó el azar por la baranda

Una sola historia, un solo odio,

Un solo amor…

No habrá otro hogar, ni otra parcela

Ni otra patria

Más allá de los linderos

De tu exigua morada.



Everardo Rendón Colorado

Del libro Memorias de la sangre

¡Calla o dí algo mejor que el silencio!



miércoles, 18 de enero de 2012

Feliz AÑO NUEVO les desea AZULAMBAR

Papa Clemente XI

Creo, Señor, haz que crea con más firmeza; espero, haz que espere con más confianza; amo, haz que ame con más ardor;me arrepiento, haz que tenga mayor dolor.
Te adoro como primer principio; te deseo como último fin; te alabo como bienhechor perpetuo; te invoco como defensor propicio.
Dirígeme con tu sabiduría, átame con tu justicia, consuélame con tu clemencia, protégeme con tu poder.
Te ofrezco, Señor, mis pensamientos, para que se dirijan a ti; mis palabras, para que hablen de ti; mis obras, para que sean tuyas, mis contrariedades, para que las lleve por ti.
Quiero lo que quieras, quiero porque quieres, quiero como lo quieres, quiero hasta que quieras.
Señor, te pido que ilumines mi entendimiento, inflames mi voluntad, limpies mi corazón, santifiques mi alma.
Que me aparte de mis pasadas iniquidades, rechace las tentaciones futuras, corrija las malas inclinaciones, practique las virtudes necesarias.
Concédeme, Dios de bondad, amor a ti, odio a mí, celo por el prójimo y desprecio a lo mundano.
Que sepa obedecer a los superiores, ayudar a los inferiores, aconsejar a los amigos y perdonar a los enemigos.
Que venza la sensualidad con la mortificación, la avaricia con la generosidad, la ira con la bondad, la tibieza con la piedad.
Hazme prudente en los consejos, constante en los peligros, paciente en las contrariedades, humilde en la prosperidad.
Señor, hazme atento en la oración, sobrio en la comida, constante en el trabajo, firme en los propósitos.
Que procure tener inocencia interior, modestia exterior, conversación ejemplar y vida ordenada.
Haz que esté atento a dominar mi naturaleza, a fomentar la gracia, servir a tu ley y a obtener la salvación.
Que aprenda de ti qué poco es lo terreno, qué grande lo divino, qué breve el tiempo, qué durable lo eterno.
Concédeme preparar la muerte, temer el juicio, evitar el infierno y alcanzar el paraíso.
Por Cristo nuestro Señor. Amén.


Cántico de los tres jóvenes (Dn 3, 57-88 y 56)

Antífona. Cantemos el himno de los tres jóvenes, el que los santos cantaban en el horno encendido alabando al Señor (T. P. Aleluya).
1. Bendecid al Señor, todas las obras del Señor: alabadle y ensalzadle por siempre.
2. Bendecid, cielos, al Señor, bendecid al Señor, ángeles del Señor.
3. Bendecid al Señor todas las aguas que hay sobre los cielos: bendiga todo poder al Señor.
4. Bendecid al Señor, sol y luna: estrellas del cielo, bendecid al Señor.
5. Bendecid al Señor, toda la lluvia y el rocío: todos los vientos, bendecid al Señor.
6. Bendecid al Señor, el fuego y el calor: frío y calor, bendecid al Señor.
7. Bendecid al Señor, rocíos y escarchas: hielo y frío, bendecid al Señor.
8. Bendecid al Señor, hielos y nieves: noches y días, bendecid al Señor.
9. Bendecid al Señor, luz y tinieblas: rayos y nubes, bendecid al Señor.
10. Bendiga la tierra al Señor: alábele ensálcele para siempre.
11. Bendecid al Señor; montes y collados: todas las cosas que germinan en la tierra, bendecid al Señor.
12. Bendecid al Señor, mares y ríos; fuentes, bendecid al Señor.
13. Bendecid al Señor, ballenas y todo lo que vive en el mar: todas las aves del cielo, bendecid al Señor.
14. Bendecid al Señor, todos los animales y ganados: bendecid, hijos de los hombres, al Señor.
15. Bendice, Israel al Señor: alabadle y ensalzadle por siempre.
16. Bendecid al Señor, sacerdotes del Señor: bendecid al Señor, siervos del Señor.
17. Bendecid al Señor, espíritus y almas de los iustos: santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.
18. Bendecid al Señor, Ananías, Azarías y Misael: alabadle y ensalzadle para siempre.
19. Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo: alabémosle y ensalcémosle para siempre.
20. Bendito eres en el firmamento del cielo: y loable y glorioso por siempre.
Aquí no se dice Gloria ni Amen
Salmo 150
1. Alabad al Señor en su santuario: alabadle en su augusto firmamento.
2. Alabadle por sus grandiosas obras: alabadle por su inmensa majestad.
3. Alabadle con sones de trompetas: alabadle con salterio y cítara.
4. Alabadle tañendo tímpanos y cantando a coro: alabadle con instrumentos de cuerda y voces de órgano.
5. Alabadle con címbalos resonantes: alabadle con címbalos de alegría: todo espíritu alabe al Señor.
Gloria al Padre...
Antífona. Cantemos el himno de los tres jóvenes, el que los santos cantaban en el horno encendido alabando al Señor (T. P. Aleluya).
Todos se ponen de pie y quien dirige el rezo dice:
V. Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad.
Padre nuestro...
V. No nos dejes caer en la tentación.R. Y líbranos del mal.
V. Que te alaben, Señor, todas tus obras.R. Y que tus santos te bendigan.
V. Se regocijarán los santos en la gloria.R. Y se alegrarán en sus moradas.
V. No a nosotros, Señor, no a nosotros.R. Sino a tu nombre da la gloria.
V. Señor, escucha mi oración.R. Y que llegue a ti mi clamor.
El sacerdote añade:
V El Señor esté con vosotros.R. Y con tu espíritu.
Oración: Oh Dios, que mitiaste las llamas del fuego para los tres jóvenes, concédenos benignamente a tu siervos que no nos abrase la llama de los vicios. Te rogamos, Señor, que prevengas nuestra acciones con tu inspiración y que las acompañes con tu ayuda, para que así toda nuestra oración y obra comience siempre en ti, y por ti se concluya. Danos Señor, te pedimos, poder apagar las llamas de nuestros vicios. Tú que le concediste a san Lorenzo vencer el fuego que le atormentaba. Por Cristo nuestro Señor.
R. Amén.

martes, 16 de agosto de 2011

KENOSIS. Poema de Gustavo Ibarra Merlano

Gustavo Ibarra Merlano en un barco en Grecia

***

KENOSIS

Comforter, where, where is your comforting,
Mary, mother of us, where is your relief?

Gerard Manley Hopkins


Doy gracias a Dios
Por haber permitido
Que yo
Pertenezca a sus rebaños
Por haber tolerado mis orejas de cerdo
Y el sufrimiento de mis riñones
Por haberme consentido erigir hasta el exceso
El lado opuesto de la santidad
Y ejercer el oficio imprevisto y tenebroso de vivir

Porque en la colección de mis días
No hay uno solo que no haya sido instaurado por Ti
Para limpiarlo de su inmundicia
Y porque en la elección de mis actos
De hombre cabal y revolcado
Tú has sabido transmutar
El lodo en una veta de luz
Que subsana los instantes de la nada
Ah biografía aglomeración hipócrita
De japi berdi tu yu
Muchas veces al soplar las velas
Creí que se iba la mía
Aquí estoy, sí
Satisfecho y podrido
Con alegrías dentales
Mejoradas por las fúlgidas materias de la ortodoncia
Creo que pertenezco de algún modo
A tus santorales
Al número abscóndito de tus elegidos
Y resplandezco con mucha luz
Por haber sido sacado de la basura
Y porque has comprado mi progenitura
Con los vellos de los borregos
La prueba de tu bondad
Es que me amas y me dejas a mi antojo
Como el niño que se extasía
Jugando con sus propias deyecciones
Tú me redimes
De mis perdurables miserias
De mis rencores
De mis ganas de matar
Y de mi cópula
Con el oscuro Behemot de la nada
Tú me haces una estrella
Sacando mis reflejos de las letrinas
Para instaurarme en el temblor del firmamento
No tengo nada que ofrecerte
Y aún en estas palabras
Escuece el agua lacerante de la hipocresía
Pero cómo callar cómo no expresar
La esperanza que tu Ser consuma mi tiniebla
Y decir con voz absolutamente despojada
De toda blandura humana
No se preocupen todos aquellos
A quienes mi vida ha lastimado
Voy a desaparecer
Declaro solemnemente
Que estoy de acuerdo
Con todos los que me maldicen
Quiero amarlos y despojarme
Hasta el fondo de la humildad
Y dar gracias por haber contribuido a mi conocimiento
Y mi ausencia promovida por los tácitos
plebiscitos de la anulación
Por mi aceptado ostracismo
Subsanará el fraude de mi presencia
Y la masticación elaborada de mi sonrisa
No hay sino una tristeza
No ser santo
Doy gracias a Dios por conocer
La intimidad de mi sustancia vulnerada
La negra luz de mi cuerpo
Proyectando la sombra
Como el estilo de un reloj de sol
Y el alma dispuesta
Para entregarle su tiempo a la muerte
Yo quiero descender al fondo de mi alma
Y como los obreros de las letrinas
Calibrar con toda exactitud
El espesor y la consistencia de los excrementos
Creo que donde abunda el pecado
Sobreabunda la gracia
Y del expolio de la conciencia
Y de la servidumbre original
Saldrán galaxias de albura
Odio seguir jugando con el idioma
Y con el estigma de su riqueza
Quiero una palabra simple y desalada
Donde se sienta el flujo y la interrupción de mi ser
Y el gas carbónico de mi respiración
Una palabra de conciencia
Que exprese el sentimiento inenarrable
De mi culpa disfrazada
Con oropeles adheridos irremisiblemente
Justamente por todo esto
Publico la gloria de tu grandeza



***

GUSTAVO IBARRA MERLANO

Cartagena,1910; Bogotá 2001. Inició sus labores literarias en el círculo del periódico "El fígaro", en Cartagena, del cual era director el historiador Eduardo Lemaitre y cuya figura principal era el poeta Jorge Artel, con quien tuvo estrecha amistad, hasta su reciente y lamentable fallecimiento.
Igualmente hizo parte del círculo que animaba en el periódico "El Universal" Manuel Clemente Zabala, en compañía de Gabriel García Márquez y Héctor Rojas Herazo, durante los años 1948 y 1949, grupo con el cual tuvo oportunidad de compartir las extraordinarias cualidades de ambos creadores y participar en estudios múltiples y experiencias literarias comunes.En la Escuela Normal Superior tuvo ocasión de conocer al egregio rector Francisco Socarrás, al gran latinista español Don Pedro Urbano González de la Calle y al fino escritor de la misma nacionalidad José Francisco Cirre.Fue amigo personal del extraordinario personaje y escritor Lanza del Vasto, cuya venida a Colombia promovió muchas veces en compañía de otros amigos.Ha cultivado especialmente la literatura griega y el cine, ha sido catedrático de griego y de estética cinematográfica, hizo un viaje de estudios a Grecia en 1983.Ha escrito varios ensayos sobre Losey, Bergman, Fellini, Visconti, Antonioni, Hitchcock, Buñuel. Sobre el encuadre cinematrográfico en relación con la persona y el contorno. La metamorfosis de la persona en el cine, Cine y comportamiento. Conferencista de la Cinemateca Distrital y Nacional. Autor de críticas de cine de la revista "Criterios de cine". Ensayo sobre la Hermosura de la Eucaristía. Jurado en varias oportunidades del Festival de Cine de Cartagena.Ha publicado las siguiente obras : HOJAS DE TARJA --Poemas, LOS DIAS NAVEGADOS --Poemas, LÁPIDA --Relatos. Promocionó en edición privada la traducción del "Himno Akathistos", vertido del griego por María Cecilia Posada. Tradujo del griego poemas de la autora griega Klety Sotiriadou Barajas, traductora de toda la obra de Gabriel García Márquez al griego moderno.





miércoles, 8 de junio de 2011

Osip Mandelstam









Mandelstam nació en 1891 y murió en 1938. Cursó estudios en la universidad de Petersburgo. Se inició en la lírica en 1910 influido notoriamente por los simbolistas rusos. Fue uno de los principales representantes de la corriente acmeísta. Su poesía está saturada de motivos e imágenes ancladas en la historia, lo que ahora es, mas que nunca, otra forma de la ficción. Sus más importantes colecciones de poemas son La piedra (1913) Tristia (1922) y el ciclo Cuadernos de Voronezh, publicado en 1966. Además de su prosa autobiográfica, de manera póstuma apareció su libro Conversacion sobre Dante.

For my loved mouse.


I

Qué puedo hacer con este cuerpo mío irrepetible,
que me ha sido dado?

A quién, dime, debo agradecer,
por la apacible alegría de respirar y vivir?

Yo soy el jardinero y soy la flor,
en la mazmorra del mundo no estoy solo.

En la eternidad del cristal ya se ha esparcido
mi aliento y mi calor.

En él está impreso un signo,
irreconocible hasta hace poco tiempo.

Ojalá la bruma se diluya en los instantes
para que no borre el signo amado.
(1909)


II

Leer sólo libros infantiles ,
acariciar sólo pensamientos incautos,
disipar todo lo que huela a solemne,
sublevarse contra la honda tristeza.

Yo estoy mortalmente cansado de la vida,
no admito nada de ella,
pero aín así amo esta pobre tierra
porque no conozco otra.

De niño, en un jardin remoto, solía mecerme
sobre un columpio de madera sencilla,
y recuerdo los altos y oscuros abetos
en medio del delirio brumoso.
(1908)


III

Tu rostro
es lo más tierno entre lo tierno,
tu mano
es lo más blanco entre lo blanco,
estás lejos
de todo el mundo,
y todo es inevitablemente tuyo.

Inevitable
es tu tristeza,
y la calidez
de los dedos de tus manos,
de tus palabras
joviales,
y la lejanía
de tus ojos
(1909)


IV

El sonido sordo y cauteloso del fruto
que cae del árbol,
en medio de una incesante melodía
del profundo silencio del bosque...

domingo, 13 de marzo de 2011

El Tigre de Amalfi de Hernán Tello




EL TIGRE DE AMALFI
Quien no comprenda, no comprenderá nunca el rugido del tigre
Aimé Cesaire
En Amalfi en un muro del parque
hay un tigre pintado
adherido a su muerte
sus cazadores
aparecen en la celebración de la victoria
se retrataron junto a las luces y los jaspes de su felpa
con el ademán despectivo
del que pisa la carne ya vencida
El tigre de Amalfi
atroz impredecible artero
ingresó a la leyenda por un túnel de fuego
excavado
contra la lumbre de su pecho
la brasa de sus ojos
el fulgor de sus garras
son rescoldo ceniza
de una callada metáfora del miedo

que lo miras
tranquilízate
Atrapado en su muro
adherido a su muerte
ya no asalta al viajero
aún así
la escueta palabra que lo nombra
puede ser peligrosa
especialmente si te encuentras solo
evocando su brillo y su fiereza y la tersura de su piel
en tu rostro
Cuídate
su dentellada
puede aún desgarrar esta página del verso.

Hernán Tello Gómez
(Yarumal, Antioquia) *El presente poema obtuvo el premio del Concurso Nacional de Poesía
Si los leones pudieran hablar de la Casa de Poesía Silva 2008Síglope:
voces y presencias de la poesía en Antioquia
Fecha: Lunes 24 de enero de 2011
(Escúchenos todos los lunes, excepto los festivos en Color Local)
Horario: Entre las 2:00 y 3:00 p.m.

Emisora Cultural Universidad de Antioquia
Frecuencias: 1410 AM (Medellín y Área metropolita)
94.3 FM (Magdalena Medio)
En Internet: http: //emisora.udea.edu.co

Realizado en la seccional Puerto Berrío, por:
Hernán Tello y Daniel Día
Escribanos a: poesiglope@yahoo.es
AÑO IV

domingo, 20 de febrero de 2011

Poemas de Jairo Guzmán




SOLEIL MARIE


I.

Te hablo desde un lugar sin nombre
Donde tu rostro aparece entre olas de oro

La esmeralda de los cielos es tu atuendo
Y tus brazos son ramajes de rubí etéreo

En las moradas donde se escucha tu voz
Hay un misterio transformado en canción

Tu cuerpo es tu danza y tu danza el reino
Del delirio por el que un dios resucita



II.


Vuelves a mi sueño en mi velar te veo
Avanzas entre bosques ramas de agua lianas

Espigas de trigo estelar nacen de tu canto
En torbellino de placeres ascienden los deseos

Las praderas donde late el sol ante ti se extienden
Vienes con la alegría de una fuente de pájaros

De tus bosques íntimos me llegan los sonidos del mar
Por la gracia de tu rostro me desvanezco en tu boca



III.


Con las bendiciones del azar canto en tu regazo
En los hilos de oro de tu voz se posa un pájaro lunar

Mientras los acordes celestes dan inicio a la noche
De tu figura brota una niña que cabalga un esplendor

Los volcanes del corazón deliran con tus amores
De los vértigos solares brotan los árboles que te arrullan

Te veo en un lago te veo entre la bruma te veo azul
Tú eres un relámpago un súbito de cuarzo la marea del enigma





LA ROSA


Ángel de alas
concéntricas
que son párpados
extendidos
al delirio de la nube
que hacia ti avanza
para cubrirte
con su alfabeto tornasol
de briznas de agua

Desde el cenit
te ves flotando

Frente a ti
te ves atado a la tierra
con un cordón de espinas

La tierra quiere detenerte
y tu delirio es el sol

Flotación y Gravedad
te disputan
por los dones de tu milagro
porque eres un enigma
con forma de torbellino en reposo
a cuya aparición
le anteceden manos
que domaron a los monstruos de Arborescencia

Esas manos acariciaron la espina
y de esas nupcias
brotaste
pleno de mensajes
cifrados en tu silencio

Tu actitud
es la de quien escucha
las lisonjas del sol
el cíclope pelirrojo

Los himnos a tu fragilidad de umbela de éter
serán entonados
con acordes de rocío
cuando tus alas se desprendan
y ya no esté el altar de tu figura



TODO PAISAJE ES LA ELEGANCIA DEL OJO

Paul eluard necesitaba pájaros para hablar a las multitudes.

Si los poemas son los pájaros, el cielo es el templo de la voz.

Mientras el mundo se estremece de horror, en algún silencioso rincón se mantiene viva la memoria del canto, de la palabra que se prolonga como una arboleda extendida en la sed de un animal, extenuado en el desierto.

Animales en el desierto del afecto; del hombre, el extravío heredamos como moneda gastada en su errancia.

***

Soportar siglos de nihilismo y guerras ha sido asunto de la poesía y su buen humor o su excesiva lucidez, para no lamentarse; sí danzar, para lanzarse luego al abismo de ser; su vertiginosidad, el enigma de sabernos otro que es un espejo de otro que se va hacia lo desconocido: por eso el canto, la palabra que nos envuelve y nos habita para humedecer la garganta o para que los animales duerman.


***


Ya no más sobresaltos. Las calles son de los soñadores. La noche no es el imperio de los celadores. La noche es la bondad de los astros.
Ese chorro de estrellas es la risa de un dios: carne celeste, luz por donde nos escapamos como si fuese un pasadizo hacia la claridad.

Todo paisaje es la elegancia del ojo.

***

El milenio que transcurre con tanta rivalidad, agrede al cielo. En un poema de Jorge Luis Borges “la carnicería rubrica como una afrenta la calle” y Coleridge nos revela que “el cielo profundo es, de todas las impresiones visuales, lo más afin a un sentimiento”.

***


¿Quién? ¿Qué engendrará la voz que al sonar crea la montaña o el río?

Nos da miedo quedarnos descalzos: el animal de los sueños nos puede conducir a parajes espinosos, de zarza camuflada en el herbaje.

Ya no morimos más. Nuestra cabeza es un río. La lluvia, una muchacha. Dios se fue en una bicicleta.

***

Nuestra bicicleta extática no necesita espejo. En las estrellas no se usan esos artefactos de la vacuidad poblada.

Lo increado creante que engendra es lo que preña al poeta y lo vuelve madre.

Nunca podré asimilar la perversión de los espejos.
Volvamos a huir de los colmillos de cronos.

No extenuarse más vociferando el cólico de un mendigo, en la plaza pública del país de los sordomudos.

A reír con el poco oxígeno que nos queda.

Por favor olviden los relojes en las escaleras eléctricas de los grandes supermercados. Estaremos esperándote, aguacero de mayo.

***

Sin una brisa constante nos da sueño. Queremos la ondulación del aire, no lo queremos arrugado como inservible papel. Los hombres son ahora más bestiales: su rudeza es aplicada con sofisticadas máquinas y manos ortopédicas.

Un lodazal. Un centro de reclusión de animales enfermos es lo que te han creído, tierra. No tengas piedad. No lo necesitas. Mejor envíame una tórtola y regálale a mis amigos un pájaro carpintero. Un plátano maduro. Granitos de arroz. Una lechuza.

***

Animales a la deriva en la vastedad.

Los carnívoros, sin dientes. Los herbívoros , sin hierba para comer; nosotros, sin yerba para fumar. El agua se evapora. Nos consumimos. Festin de las moscas nuestros cuerpos aquí en Etiopía. ¿Recuerdas?
Y esas vacas tan flacas que parecen sábanas cubriendo cuatro palos enterrados a lo lejos. Son espectros del paraíso.
Dios de las sequías: recoge los huesos que la tempestad dispersa en la extensión maldita.
No te apiades de nosotros.

***

La estatua sin párpados finge cuidar el parque donde, ya decrépitos, los bebedores de alcohol impotable perecen.
¿A dónde fue a parar aquel que, pícaro, decía llamarse Rodolfo Valentino?
Se fue volviendo cojitranco y el brazo izquierdo se le encogió y torció. Ya no hablaba: emitía gruñidos para solicitar una moneda. En plena canícula le veíamos reposar a la sombra del casco de vaca reverdecido: una eterna noche lo agobiaba. Muro de negrura entre Dios y el ojo.

***

Pienso en el poeta boliviano Jaime Sáenz y su percepción de la noche: esa membrana en la que el alcohol abre surcos por donde se accede a la lucidez total.
En un poema nos advierte que la noche será un mito más.
Los tecnólogos tendrán preparada una cápsula, quién sabe de qué, para abolir la noche en aras de la esclavitud, de la fuerza bruta del dinero.
La noche sería una referencia en un libro electrónico, registrada como un capítulo muy exótico en ésta novela narrada por el volatinero loco.

Señores del tribunal.


LA LETRA Y SU CRIMEN


Dedicado a Carlos Moreno



“Mi gloria no consiste
en podrirme en los salones”

César Dávila Andrade

1.

La letra y su crimen
Se confabulan
Para que me desangre
Mientras el misterio
revela
Lo que la luz oculta

2.

Soy un animal de la noche
Que atraviesa el día
Como quien se traga una
hoguera

3.

“En venta lo que los judíos
no alcanzaron a vender”


J. A. Rimbaud

El horizonte se desangra
En los ojos del comerciante

4.

Con hilos de sangre
La tejedora
Borda el sudario
del
Hijo asesinado

5.

Al saltar
desde
El palacio sangriento
hacia
El prostíbulo de ratas

Quedé en flotación
en una
Interzona de
Laberintos de luz

6.

Vamos llegando
a
Los abismos ígneos
a
Los lagos de flama
donde
Peces de alcohol
danzan acordes
de
Los soles evaporados

7.

Todo se derrumba
Los emblemas de la muerte
se erigen sobre
patíbulos de rosas
que son
los orinales de
papas
políticos
comerciantes
sicarios
putas
y tombos

8.

Los muertos reclaman
su voz
a través de ésta
palabra
por la que
el girasol de huesos
se mueve
a ritmo de
colibrí disolviéndose
en
cielo de ácido


9.

El ojo es
La zona oscura
Necesaria a la luz
para que
La visión
Sea


10.

El lenguaje
es catastrófico

Mucho más
si vibra en cantos
entonados desde
las cúspides de la poesía

11.

De todo este devenir
entre putas
gamines
y criminales

-Intoxicado de mundo-

Queda un pellejo
y un corazón maltrecho

La repugnante
Ley del crimen

Marca el paso.


Textos. Septiembre-Octubre. 2004. Medellín


ORACIÓN


¡Dios mío! ¡Doncellita de oro!
Sé que nada te importo
Sé que no te percatas de mi divinidad
Aún así no te he abandonado
¡Dios mío! ¡Doncellita de oro!
Te veo como una niña de éter
en columpio de diente de león
entrelazada a un esplendor
¡Dios mío! ¡Doncellita de oro!
Agradezco tu compañía
durante mi errancia
por los caminos abruptos
Tambien te doy gracias
por revelarme
que el infierno está vacío
y me puebla
¡Dios mío! ¡Doncellita de oro!
Deberías cuidarte un poco más de mí



LA MUERTE

La muerte es un espectro
que no tiene ojos
ni oídos

Es una cosa sin rostro
experta en relaciones
públicas

No se baña
pero canta en las lagunas
y usa tu nombre

Se sabe de memoria
todos los números
de teléfono
y le ordena a las momias
que nos den un besito

La muerte
antes de existir
no sabía que iría al cine
y a ti se parece
cuando te miras
en un espejo de sangre
cuando te quedas
sin brazos
y se te cae la cara

La muerte
es una autosugestión
crónica
es un problema psicológico

La muerte
es una alucinación colectiva
que se convirtió

en un suceso tan real
como un mordisco

La muerte
debería cambiar de oficio
debería volver
a su burdel de sombras
y que por favor
no me moleste