domingo, 29 de agosto de 2010
domingo, 15 de agosto de 2010
Amaba la I
Era tan hermosamente imposible
tan lejano el planeta que habitaba
tan remoto el verdadero sentido de sus palabras
gorjeos innenarrables que se oían maravillosamente
cual dejos de ecos arcaícos al fondo del mar.
Y era como un pajarito de muchos colores posado en el ala de la dicha
Y era tan etérea y tan inasible,fugaz,efimera
cual collar de perlas de Bretón
no pendia de ningún hilo existente
Y era y no era y bailaba y no bailaba
Y hablaba y no hablaba y nacía y no nacía
Y en cada noche revivía cada vez, era la misma y era distinta
Y cada vez venía con un traje diferente, pero con el mismo atavío
la posibilidad inminente de partir
Y su voz retumbaba en mis venas
Y erizaba mi cabello y mis poros explotaban para oirla
Y mi oído besaba su piel, como la dulzura,
así era y no era ella
Yo amaba la inaprensibilidad.
Pero no se podía tocar ,tocarla era como besar a la muerte.
Luz América Botero.
martes, 20 de julio de 2010
Omar Castillo

EL POETA
Hice de mí un sensible receptor humano
dispuesto a toda suerte de mutaciones
Cuando sentí que las palabras en mí
eran maleable arcilla para tejer imagenes
lo atrapé todo en delicada esfera de cristal
y me remonté lo más alto posible
en mi pluma de sueños y realidad.
Cuando creí justo arrojé la esfera contra
una inmensa página en blanco
previamente colocado en un desértico valle..
horror !horror!ay de mí !
Durante mucho tiempo no logré reposo,
vagué como un autómata con los ojos allá...
en lo dejado escrito.
ADIOS
Amor,
el momentáneo encuentro tatuado eterno a la piel
ese obligado volver no será posible.
se alejan las últimas nubes del incendio
en cuyo fondo yacen las sombras que vagan
sin vida ansiosa en espera
del feto de la creación.
INFANCIA LA PRIMERA
La noche de la infancia,la primera,
Es la más luminosa y densa.El aire
Penetra entonces,queriendo fisurar
La piel.los estragos que acontecen,
Se convierten en el pasadizo tendido
Sobre abismos que serán el reto,
La prístina opción para abolir la escisión
Que descubra las frescas cicatrices;
El que danza en la llama del fuego
Que inderterminadamente recorre su especie,
apenas si capta el sonido
Del hueso anhelando encarnar, que arrastra
El eco jocundo por entre las vértebras.
Buscando la luz de la primera noche.
Martes
Crece el musgo en los ojos
Los gatos en sus poltronas parecen
un sueño al despertar.
En los pararrayos el invierno.
En las paredes de la ciudad han escrito
con leche de yegua
Que los hombres están cansados de tanto
abuso
Y es posible que por su callosa piel
Corra violentamente la sangre.
Un mendigo golpea contra el piso
sus grasientos harapos
De cuando en cuando cualquiera le arroja
una moneda.
EDUARDO COTE LAMUS
Al amigo y vecino William Álvarez Vélez
Bibliotecario."temprano levantó la muerte el vuelo"
LA SOMBRA COMO UN DADO
A LAS ESPALDAS
Me busco el cuerpo porque pesa mucho,
llevar siempre la sombra tras el paso
y no poder decir si soy un hueco
donde pasan los sueños, uno a uno,
ensoñando o el vaso en aque los bebo.
Quién mirar mis ojos y mis manos
y el corazón para medir distancias
y horas,pero sólo veo mi sombra
que es mi tiempo perdido que me mira,
implacable,desde su oscuro sitio.
Me hundo .ahora soy mi sombra ,soy
aquello que la luz no purifica
la capa siempre echada bajo el juego
de un dado queda vueltas y camina
que camina y da vueltas .tiro suertes y
no hallo la ventaja de estar vivo.
Jota Arturo sánchez INÉDITO
j Arturo Y la poeta Ángela García
NUEVO MANUSCRITO HALLADO
EN UNA URNA ÁCRATA
Un día del sol de la aventura, salí a buscar la noche, y por mis ojos rayados de búho amarillo, se resbaló la aurora.
Entonces fui pirata del humo entre las olas, un asterisco sin barco por calles inundadas. Cargué por siempre la proclama libre, esta hondonada que hicieron las arrugas. Un manuscrito hallado en una nube roja.
Ahora marcho sin prisa y sin pausa. En este palpito total del movimiento.
Ahora voy sin genios protectores, ni límites. Sin vallas, suelto, solo, liberado. A diestra del infierno y a zurda del cielo.
Solidario con abajo, insumiso con arriba.
No espero Mesías, no tengo jerarquías, no vivo entre fronteras ni acepto algún gobierno.
No reo de nadie, ni creyente.
Ni soy el sufragante. Ni voy el delincuente. Ni estoy de ciudadano.
Ahora prendo fuegos al fuego lunar de media noche, con ojo felino de luz de basilisco. Y hurgando irreverencia por las grietas, oteo en el desorden.
No hay ruido con música en palacio que me aturda, ni quiero, ni recibo, las sobras caídas de algún reino.
Mi dios es el mismo universo en acción del trabajo creativo. Dialéctico, alerta, omnímodo escultor de lo pleno y lo vacío.
Amo el segundo por hacer, los frutos colectivos. A la gente sencilla, un lago alegre, una sombra disuelta y las campanas.
No tengo propiedades, ni mecenas y nunca tendré dueños.
Espero siempre en silencio el magnifico grito, arcano de las nuevas estaciones.
Y en la tarima quiero al caminante simple, que solo acepta los pactos voluntarios.
Aquel que bebe asombros, en los escasos pozos de gratas autarquías. Ese que no admite coacciones, que cruza la raya y vive en paz con sus fantasmas.
Espero al encendido parco, al acuático simple, al cristalino autónomo de los independientes.
Al del son del camino del medio que no croa…
Él conoce los riesgos de la dicha, y vastos placeres con precio del dolor, que se siembran y se cuecen,
en cada matorral, en cada eclipse, en cada carencia, en cada olor del precipicio.
Para vivir desobedece.
Porque desobedece vive.
Se quiere leal con los demás, porque es también leal consigo mismo.
Su vida pende del hilo del azar.
Camina siempre en puntillas sobre una cuerda floja.
J. Arturo.
Mayo-18-30 de 2010
ERATO DE NOCHE EN MI VENTANA
Cuando susurras al oído tus liras;
ágil musa, bella gata de noches encantadas,
esas notas de oro que llegan del alba son estrellas
y tu luz es el vuelo hechizante y alegre de las mariposas.
En el fondo de tus ojos cristalinos,
aguzados, sutiles y grandes;
yace una tormenta
se abre un jardín
salta una llama.
Y brota un loto
con soles
de sabor
a miel.
J Arturo Sánchez T.
Julio 7-2010
martes, 8 de junio de 2010
ROBINSON QUINTERO OSSA

Vigilia
El hermano yace del otro lado de la cama
Es alta noche y con la luz
apagada
hablamos mientras llega el sueño
La madre ha puesto en orden las cosas
que debemos compartir
Cobijas almohadas las cortinas
descorridas
No las inquietudes que la edad apura
en nuestras cabezas
Uno de los dos dejará la casa
¿Cuál primero?
Esta noche descansa del otro lado
de la cama
ceñidos los dos por la misma sábana
calentados por la misma manta
desvelados bajo el mismo techo
Ya crecimos Es preferible envejecer
por separado
lo más distantes posible
Uno de los dos dejará la casa
Tal vez pronto
Siento cómo cede su sien en la almohada
su cara medio oculta por la cobija
el sueño satisfecho de sombra
tras sus párpados
No tiene su frente el orificio frío
del disparo
que un asesino alojó en su centro
Duerme con los sesos intactos
y la piel limpia de asperezas
No tengo yo mi frente precavida
y tensa
por tantas despedidas
ni mis labios sin palabras
cansados de rogar
lejos de casa
Tentación
La tía se muestra desnuda en el baño
por la puerta dejada entreabierta
Se muestra y yo no debería permanecer
ante la entrada
espiándola
Pero en el chorro las nalgas de la tía brillan
en un extremo de lo blanco
mientras las mece
ceñida al agua
Por los corredores de la casa merodea
Alguien
-Tal vez me sorprenda
Pero en el baño la tía insiste
descubriendo
en su entrepierna
el vello
¿Qué intenta? ¿Qué persigue?
¿Por qué hace como quien no
está atenta
como quien no se exhibe?
De improviso me apunta con sus ojos
Confirma de prisa que sigo
tras la puerta
arriesgándome
Una sonrisa ilumina su rostro
Invocación
¿Qué cosa eres
Dios
cuando digo Si Dios quiere?
¿Qué eres en lo venidero
de qué manera asistes
Hombre que pasa de largo
El hombre que pasa y es sólo una mirada
¿de qué lugar viene
qué amigos frecuenta
por cuántos hijos ríe
de cuántos muertos vuelve?
El hombre que pasa y es sólo un gesto
¿qué oficio desempeña
qué moral defiende
a qué edad marcha en este intrincado camino
de mañana?
Yo lo veo seguir sin saludarme
sin despedirse
confundiéndose entre la gente después de ser yo
para él
lo mismo:
el hombre que pasa y es sólo una mirada
Invocación
¿Qué cosa eres
Dios
cuando digo Si Dios quiere?
¿Qué eres en lo venidero
de qué manera asistes
qué trama urdes?
Cuando te invoco
¿a qué entrego mi confianza
y encomiendo mi necesidad
para que sea el futuro propicio?
Eres todo
y eres nada para que de nuevo te vuelvas necesario
Los que nos persignamos en mitad del abatimiento
en la amargura de nuestros días indefensos
desde donde a veces llamamos sin que nos contesten.
Gonzalo Rojas

Perdí mi juventud en los burdeles..
Perdí mi juventud en los burdeles
pero no te he perdido
ni un instante, mi bestia,
máquina del placer, mi pobre novia
reventada en el baile.
Me acostaba contigo,
mordía tus pezones furibundo,
me ahogaba en tu perfume cada noche,
y al alba te miraba
dormida en la marea de la alcoba,
dura como una roca en la tormenta.
Pasábamos por ti como las olas
todos los que te amábamos. Dormíamos
con tu cuerpo sagrado.
Salíamos de ti paridos nuevamente
por el placer, al mundo.
Perdí mi juventud en los burdeles,
pero daría mi alma
por besarte a la luz de los espejos
de aquel salón, sepulcro de la carne,
el cigarro y el vino.
Allí, bella entre todas,
reinabas para mí sobre las nubes
de la miseria.
A torrentes tus ojos despedían
rayos verdes y azules. A torrentes
tu corazón salía hasta tus labios,
latía largamente por tu cuerpo,
por tus piernas hermosas
y goteaba en el pozo de tu boca profunda.
Después de la taberna,
a tientas por la escala,
maldiciendo la luz del nuevo día,
demonio a los veinte años,
entré al salón esa mañana negra.
Y se me heló la sangre al verte muda,
rodeada por las otras,
mudos los instrumentos y las sillas,
y la alfombra de felpa, y los espejos
copiaban en vano tu hermosura.
Un coro de rameras te velaba
de rodillas, oh hermosa
llama de mi placer, y hasta diez velas
honraban con su llanto el sacrificio,
y allí donde bailaste
desnuda para mí, todo era olor
a muerte.
No he podido saciarme nunca en nadie,
porque yo iba subiendo, devorado
por el deseo oscuro de tu cuerpo
cuando te hallé acostada boca arriba,
y me dejaste frío en lo caliente,
y te perdí, y no pude
nacer de ti otra vez, y ya no pude
sino bajar terriblemente solo
a buscar mi cabeza por el mundo.
¿Qué se ama cuando se ama?
¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios: la luz terrible de la vida
o la luz de la muerte? ¿Qué se busca, qué se halla, qué
es eso: ¿amor? ¿Quién es? ¿La mujer con su hondura, sus rosas, sus volcanes,
o este sol colorado que es mi sangre furiosa
cuando entro en ella hasta las últimas raíces?
¿O todo es un gran juego, Dios mío, y no hay mujer
ni hay hombre sino un solo cuerpo: el tuyo,
repartido en estrellas de hermosura, en partículas fugaces
de eternidad visible?
Me muero en esto, oh Dios, en esta guerra
de ir y venir entre ellas por las calles, de no poder amar
trescientas a la vez, porque estoy condenado siempre a una,
a esa una, a esaúnica que me diste en el viejo paraíso.
Mnemosyné
3 meses entré en la mujer aérea, en un servicio
gozoso, carta a carta, 3
la olfateé desnuda en cada pétalo contra
los motores, me envicié
de aceite, compuse palomas
palpitantes en loor
de un ritmo blanco encima
de los diez mil hasta la asfixia-crucero y
dos pezones, ya se sabe: gran rapto
por Júpiter, de un Heathcliff
ya viejo, de una Catherine
a media lozanía,
de qué,
de quién, de cuál hermosura,
tres
que no sé meses de qué la bese, la entré
tartamudeante, la anduve, me hice tobillo
de sus tobillos todo Buenos Aires.
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