martes, 26 de octubre de 2010

John GALÁN CASANOVA ´ÁRBOL TALADO





ÁRBOL TALADO
Talaron todas
sus ramas.
Amputado,
continúa atado al negro suelo
que bebe sol.
El tronco clavado
como una cruz.
Talaron todas las ramas,
no tiene semillas
ni frutos.
¿Por qué el aserrador
hizo a medias la tarea?
Árbol talado,
a la deriva,
los muñones a cielo abierto.
Tan cerca y tan lejos
de la luna
los días
la muerte
la vida.
[ 7 ]



PÁJARO
Para mi hermano Andrés
El pájaro
pintado
en el silencio
del estudio
no canta.
El pintor
lo halló caído
en la acera,
sostuvo en la mano
su peso sin peso,
el hilo de la vida
suspendido.
Luego
retrató
la calma,
las alas plegadas,
el plumaje sin brillo,
la soportable levedad
del ser.
[ 8 ]



BANDERA
El hombre sale
y tiende la camisa
en la cuerda.
Arrima el taburete
al tronco
y se recuesta
al fresco de la enramada.
Allí lo asesinan.
La camisa ondea,
bandera
de una patria vencida.
[ 9 ]



SOLIDARIDAD
Los pañuelos
blancos
agitados al mediodía
para la tarde
enjugan nuevos lutos.
[ 10 ]
HISTORIA DE LA PLAYA
Ante la inclemencia
del diluvio
para contener el mar
cada cual
puso
un grano de arena.
[ 11 ]



LAVA PLATOS EN U.S.A.
Abro el grifo
y me sumerjo
en el río del tiempo.
El lavaplatos
es la cascada de la infancia
encogida por los años.
El agua cae
y hace que se arruguen
las yemas de mis dedos.
Ante montañas de loza
como único horizonte,
no me quejo:
el trabajo es simple,
da para ahorrar
unos buenos dólares.
Al regresar a Colombia
construiré una piscina
en el patio de la casa.
[ 12 ]
W. C.
Ante la fuente,
sentado en el atrio
de la catedral,
asistía a un cortometraje
sin fin:
el agua se empinaba,
florecía un árbol
transparente
para luego, en un suspiro,
desmayar
y reiniciar la función.
En casa
intentaba imitar
a solas
la espléndida hidrografía,
pero hacían falta más surtidores
para alcanzar el efecto requerido.
Con amigos del colegio,
entre los pinos,
izamos doradas fuentes
al unísono.
[ 13 ]
Con los años
aquel acto festivo
cobró un carácter
reservado, introspectivo.
Dejé de salpicar,
opté por
sentarme.
Absorto pensador,
entrecierro los ojos
y escucho fluctuar
la recóndita melodía.
[ 14 ]



EL VIAJERO
Luego de tan fogoso
andareguear
y tanta lejanía,
el viajero recorre
un mismo árido paisaje
ante el espejo:
la manzana
de Adán
ya demasiado roída
en la garganta,
el claroscuro
de la piel
al filo de la navaja,
la mirada
que no se rompe
pero el tiempo
sin prisa
obnubila.
En ese
cara a cara
el pasado
choca
con el presente
[ 15 ]
y juntos se inmovilizan
como esforzados contendores.
El viajero
parte,
enjuga
el pañuelo
de agitar adioses
y bienvenidas.
Sus lentes oscuros
resguardan
una casa vacía:
futuro mondo y lirondo,
futuro desnudo, desierto,
castillo de arena
a manos llenas.
[ 16 ]



A UNA TRANSEÚNTE
Esta tarde
de recio temporal.
La mujer
de blanco
que se apresura.
La falda
encumbrada
de nieve.
Su andar
de geisha
en puntas
sobre el andén.
El bailoteo
de una bolsa aparatosa
en su mano.
Bajo el torrente
de paraguas,
anónimo,
irrepetible,
sitiado por la lluvia,
[ 17 ]
su rostro
que nunca
veré.
[ 18 ]



LÁMPARA
La ninfa
encalló en el patio
quién sabe cuándo,
en ese tácito desgaste
que al renovar
relega
los seres de una casa.
El tiempo
zurce
hilos de polvo
en torno a su cuello.
La bombilla
adosada a su espalda
ya no alumbra,
ella
sigue
a la orilla del río
que fluye
de su mirada sin pupilas.
Y así el agua en su tinaja
sea de tierra,
se presiente fresca.
[ 19 ]
Gran escultor,
el tiempo
nos desmorona y agrieta,
nos fractura y enyesa.
El azar
confinó a la ninfa
a este rincón
y hoy me trae
de regreso
a rozar
el mármol de sus pies
desportillado.
[ 20 ]



FOTOPOEMA
Para Damário da Cruz, fotopoeta
Salvador de Bahía - Brasil
I
El mundo ocurre
a la vista
del poeta.
El poeta parpadea
cierra un ojo
entorna el otro
¡clic!
retiene el curso del tiempo.
Pasa el viento y no cesa,
se queda
avivando
la transparencia.
II
El ojo avizor
se aviene,
se aproxima.
Actos, objetos,
revelan la belleza,
la íntima fuerza inadvertida.
[ 21 ]
III
¿Qué irradia el fotógrafo,
que la gente acude
a reflejarse en su mirar?
Los rostros entreabren
ecos y presagios.
Huellas del pasado
y fulgor del porvenir
en cada gesto.
IV
Observamos, vemos, fisgoneamos.
Siempre mirando,
miramos tanto
que cada noche urge
verter en la almohada
el caudal de imágenes del día.
El poeta va y viene
del paisaje incesante
al paisaje entre líneas
de su mano.
[ 22 ]
V.
Dejar de mirar,
la muerte será eso.
(De ahí el gesto piadoso
al cerrar los ojos de los muertos).
Dejar de mirar,
aplacar el vértigo de la mirada,
el vuelo de la luz.
[ 23 ]



AL PIE DE LA LETRA, 1
Avanzo conmigo
al margen,
me cruzo de costado
y de traspiés.
Por todas partes
me encuentro,
me topo, recelo.
Arrastro los días
como un balde
de un lugar a otro.
En el escritorio
a cuentagotas
los exprimo.
[ 24 ]
AL PIE DE LA LETRA, 2
Acodado en la mesa,
la vista fija sobre las hojas,
pasan las horas.
Una mano escribe,
la otra masajea la frente
y permanece atenta.
Las piernas
no se están quietas:
se balancean, se agitan.
Febriles sobre el piso,
los pies modulan
un órgano inaudible.
Acodado en la mesa,
la vista sobre las hojas,
murmurando,
callando y riendo
en la más ambigua soledad,
a horcajadas
sobre la silla.
[ 25 ]
AL PIE DE LA LETRA, 3
En medio de la fiesta
me da por sacar el cuaderno
y escribir.
Si dibujara, si bailara,
si cantase o tocase algún instrumento
no desentonaría,
pero escribir es otro cuento:
la gente se inquieta,
se siente en evidencia
ante un escribano suelto.
Yo mismo no sé qué escribo:
esos retazos de frases,
electrocardiogramas,
taquigrafía
que a duras penas
descifro.
[ 26 ]
AL PIE DE LA LETRA, 4
Palabras tachadas, subrayadas,
apiñadas unas encima de otras.
Cuadernos numerados, fechados.
Sostén y sombra
día tras día,
de mudanza en mudanza.
Todos los cuadernos
un mismo renglón.
Carta
sin tregua
para quien soy
después de olvidos.
[ 27 ]
AL PIE DE LA LETRA, 5
En la mesa,
como una taza humeante,
el poema servido.
Tomó años
a tientas
concluirlo.
Será leído
en segundos.
Ínfimo
en la hoja,
deshielo
contra viento y marea,
de la sima del silencio
al mar nuestro
de la lengua.
[ 28 ]
AL PIE DE LA LETRA, 6
A sus 78 años,
el joven Ed
tiene la voz
casi sin estrenar
y una letra preciosa
que no sabe cómo leer.
Le enseño
a identificar
la m con la a,
la p con la o
la l con la i.
Él me enseña
el oleaje de signos
que heredó
en secreto
del abuelo.
El abuelo
transcribía telegramas,
voces de otros.
El joven Ed
busca en el papel
el eco de su voz.
[ 29 ]
Al escribir
de ellos
un vocerío
de tiempo
me dicta.
[ 30 ]



TODO BAJO CONTROL, 1
¿Matrix ciencia ficción?
¿Mad Max ciencia ficción?
¿Ray Bradbury ficción?
A cien mil pies de altura,
un satélite
podría verme salir del edificio.
American Korp,
compañía de seguridad
con sede en Washington,
compró una base de datos
con las identidades
de tod@s l@s ciudadan@s
de Colombia.
En la pantalla
de sus computadoras
los números de nuestras cédulas
caen en cascada.
¿Matrix ciencia ficción?
¿Mad Max ciencia ficción?
¿Bradbury ficción?
[ 31 ]
Nada de eso,
historia en futuro
cuasipresente.
En medio de las noticias
de la noche
llamo a saludar a la familia.
Mi padre
contesta.
Lo veo sentado
con su ruana
frente al par de televisores.
En una pantalla
el noticiero,
en la otra
un partido mudo de fútbol.
Junto a la ruana
tiene el estuche de los anteojos,
los controles de ambos televisores
y el celular.
Sobre su cabeza,
el retrato enmarcado de los abuelos
preside la escena.
[ 32 ]
Desde su peldaño de posteridad,
con el semblante austero
y un asomo de ironía
en la mirada,
parecen decir:
todo bajo control.
[ 33 ]
TODO BAJO CONTROL, 2
… carro bomba deja 85 muertos en Irak,
descuartizados padre, madre y su pequeño hijo
en San José de Apartadó,
y vamos a los goles…
También yo
tengo la mirada cautiva
ante el paisaje vertical
de la pantalla.
También yo
despierto y repaso
las noticias del día anterior,
que se repetirán al mediodía,
a las siete, a las nueve,
a las once de la noche.
Con su dicción irreprochable,
simpatía remunerada
y melodiosa voz,
el presentador
me es más familiar
que el vecino o el tendero.
Durante los comerciales,
a partir de tantas horas
[ 34 ]
de tragedias indoloras
y miseria desplomada en el sofá,
describo
esta apacible iniquidad.
[ 35 ]
TODO BAJO CONTROL, 3
Somnoliento,
Joel Holmes abre su última cerveza
y sigue mirando las noticias.
El huracán brama
desde el Golfo de México,
llegará a la ciudad
pasada la medianoche.
En los últimos años
Joel ha visto muchas tragedias
en vivo y en directo,
pero nunca imaginó
el desastre así,
fuera de la pantalla,
a la puerta de su casa.
¿A dónde ir?
Es demasiado viejo
para alcanzar el techo.
Los que tenían carro
partieron
en la mañana.
En la tarde
creyó oír el timbre:
algún vecino rezagado,
la policía tal vez.
[ 36 ]
En el estadio
los refugiados abarrotan
cada centímetro.
El presidente
no tiene prisa alguna
en encarar las cosas,
Joel tampoco.
Recuerda imágenes del 11 de septiembre,
la invasión a Irak,
el tsunami en Indonesia…
¿Acaso le gustaría verse
sobreaguando en el tejado
o izado en una canastilla
sobre las calles sumergidas?
El presentador anuncia
la entrada del huracán
al Estado de Luisiana.
La electricidad
se interrumpirá
de un momento a otro.
Joel alcanza
sus píldoras,
las traga
con el sorbo
[ 37 ]
de cerveza
que le queda.
Ha sido
un televidente anónimo
toda la vida.
Mañana será
una anónima víctima.
[ 38 ]
TODO BAJO CONTROL, 4
Cómo ibas tú a adivinar,
querido Borges,
que google y yahoo
vendrían a ser
los senderos del jardín
que se bifurca.
No imaginaste
el infinito aleph
en los botones
del control remoto,
ni a ti mismo
como un átomo
en el laberinto de la red.
La T.V. llegó a cada casa
como caja de Pandora,
como caballo de Troya
a levantar los puentes
del tiempo.
Recluido
a sus anchas,
el televidente:
minotauro
[ 39 ]
lelo
ante la pantalla,
ahíto de vida y muerte
a domicilio.
[ 40 ]
TODO BAJO CONTROL, 5
Salgo de las 24 pulgadas
de la pantalla
y vengo al parque
a contemplar el mundo
boca arriba.
¡Qué atardecer de domingo
y yo aquí reunidos!
Un enjambre de mosquitos
despliega una danza electrónica.
El sol
aviva una lumbre de nubes
en el cielo
surcado de turbinas.
Una horda de padres e hijos
corre tras un balón.
La penumbra
los difumina.
Los postes del alumbrado
parpadean.
[ 41 ]
Con un pájaro
entre los dientes
un perro gruñe y alardea.
A través de la maraña de cables
la luna
como una moneda mordida.
Monótona luna,
lunita calva, lunita tuerta,
salpicada de meteoros:
… ¡mañana es lunes!
Hace falta coraje
para madrugar
a dejar que el afán
nos engulla.
[ 42 ]
TODO BAJO CONTROL, 6
Hace cincuenta años
se memorizaban direcciones y fechas,
no números de teléfono.
Hace un siglo
se memorizaban
plegarias, canciones y versos.
Hoy memorizamos
el número del celular
y la clave del cajero.
Los abuelos
nunca imaginaron
el dinero
saliendo de la pared.
No imaginaron
locales de cabinas telefónicas atestados
ni a la gente caminando y hablando sola
por el auricular.
Pensar
que antes del sofá de la T.V.
existió el diván de Freud,
[ 43 ]
que antes de decir: ¿tienes minutos?
se decía: ¿tienes horas?
Hubo una época,
cuesta creerlo,
cuando el mundo
no tenía pantalla.
Al atardecer,
sin comerciales,
el sol y su cortejo de nubes
rodaban cada vez
una película distinta.
[ 44 ]



SÍ AY AGUJAS, 1
En plena mudanza,
a flote entre cartas y canciones,
emerge
una antigua grabación.
Lento caracol,
el casete rueda
y me devuelve en oleadas
tu voz
seca y vacía.
[ 45 ]
SÍ AY AGUJAS, 2
–Cuerpo espín querido.
–Querida cuerpo espina.
–¿Amatista? ¿Lapislázuli?
–Amor obsidiana.
–Paraíso a solas.
–Almohada entre los muslos.
–¿Dónde posar la caída de la ola?
–La luna y el sol
se encuentran en la distancia.
–¿Qué dices?
¿Bocanada risueña?
¿Boca nada risueña?
–Colmo de retazos.
–¿Hay casa?
–AY casa del patio a la estrella enrejada.
–Tu nombre,
abismo sin caída.
–Esqueleto de letras.
[ 46 ]
–Teoría de la llama:
reclamo claridad con fuego.
–Capitulo, capitulo capilar.
–El dolor como único ojo.
–El tiempo, su lazarillo.
[ 47 ]
SÍ AY AGUJAS, 3
El cielo
de este pequeño cuarto
tiene nubes.
Vacío de fantasmas,
divorciado incluso del televisor,
con el aura enyesada,
cojeo.
En la vastedad de mis costillas
este vaso de coraz´n diluído.
Coraz´n naranja,
destello que el aliento
aviva,
viejo anfitrión,
avezado huésped.
Coraz´n
piedra de río
en la ciudad,
pisapapel,
pedrada,
salamandra esquiva.
[ 48 ]
El tiempo
es un puerto clausurado,
en medio de la herrumbre
despunta la hiedra.
Pasan los días sin memoria,
la noche los revela.
Junto saliva y arcilla
para volverme a inventar.
[ 49 ]
SÍ AY AGUJAS, 4
No me ofrezcas tanto amor, cariño.
Cultivo una ardiente soledad.
Repara en la luz del día:
llega, refulge, decae,
espejismo y revelación.
La isla del presente,
esta noche que acaba,
es aún cercanía.
Cada rostro
tarda en dejar huella,
deslumbra
y nos deja como ciegos,
abandonados al tacto
de caricias ínfimas
y abrazos sin eco.
[ 50 ]
SÍ AY AGUJAS, 5
A diferencia de Z,
entendiste
(y eso me hace recordar a N)
que A + B
nunca resulta ser
la misma ecuación.
O dio en el clavo
al decir:
¿creíste vivir con P
lo que en vano
habías anhelado
repetir con S?
Tú,
E, F,
K o M
le habrían reinventado
el mundo a cualquiera,
ya ves…
Si, como parece,
ocurre ahora
lo que desató H,
advirtió C
[ 51 ]
y Z ignora,
no me asombra.
Al lado de T y de R
seré otra letra
en tu abecé.
Una cuenta
del collar
donde te ensartas.
[ 52 ]
SÍ AY AGUJAS, 6
No llegué a escribirte
mientras despertábamos
a desplegar
las puntas del día
y el mundo
era un amplio ventanal
que abrías
ante mí
de par en par.
Sólo ahora,
justamente ahora,
cuando he perdido
la clave del vuelo
y los pájaros
a duras penas
me hacen levantar
la mirada,
preciso nombrarte
para arrullar
este corazón
arrugado y desteñido.
Acomodarte
de algún modo
[ 53 ]
al vaivén
de esta red
que en el vacío
me sustenta.
[ 54 ]



LA CASA DE PRADO
Enero.
La puerta plegadiza,
el corto corredor,
la larga cartelera de teléfonos.
El cuarto de clausura,
la cama escritorio,
la pequeña ventana en la ducha.
El lavadero enrejado,
el cielo enrejado,
el gran paisaje tras el muro.
Eternidad del día,
continuidad de las campanas,
la Virgen suspendida en la cúspide.
Las escaleras, la reja, el candado,
aire libre,
sueño de hamacas en los balcones,
normalidad en las salas desiertas
(de vez en cuando una avioneta cae).
El Centro, el Metro,
los peones vistos desde las torres.
El recluso contemporáneo,
lo que piensas, lo que se te escapa,
lo lacerante utópico concreto.
[ 55 ]
Los del primer piso,
instantáneas de la familia colombiana:
el sordo llanto, la ira,
los portazos, los trancazos a los objetos.
El bombillo de la cocina, cucarachas,
el émbolo roto de la licuadora,
las mañanas, el cuchillo negro.
¿Existe vida después de los treinta?
Kurt Cobain niño,
Andrés Caicedo con una mano en el sexo.
La mesa inexistente,
la máquina de escribir rock, poesía
y otras contradicciones.
La inconciencia,
la picaresca del talento nacional.
Spanglish, radioactiva,
80% del tiempo no entiendes la letra.
Generación X:
¿Chavo del ocho o mayo del 68?
El pasado, el robo, anonimato,
ser de puertas para adentro.
La supervivencia,
la violencia allá afuera,
aquí abajo
(la niña grita a la madre
[ 56 ]
que no golpee
al hermano).
Prado Centro,
estruendo de buses,
calles en declive,
niños genios en patines
descienden contra el viento.
Ola despedida,
oh la despedida,
estas palabras hoy le dedicas.
Hace falta salir a recorrer mundo,
compatriotas monolingüistas
Las maletas, la mudanza, las cajas,
recoger el mar de la pieza,
la vida colcha de retazos.
La puerta plegadiza,
espíritu de escalera,
pendiente del afecto.
Enero-diciembre,
la voz calla,
la tensa, la voluble.
Cierro el calendario.
Laberinto desovado.
[ 57 ]



EL INMORTAL
Soñé mi epitafio.
No tenía lápida
ni tumba.
Era una simple nota
pegada con cinta
y decía:
Estoy en la biblioteca.
[ 58 ]


Defensa del ebrio que cae en el bar

Abran campo que ahí voy,
Háganme un espacio
En el colchón del ridículo.
Estoy ebrio como un barco
Y tengo derecho
A un lugar en ese lecho.
Será una caída limpia,
Búrlense si quieren,
Es asunto suyo.
Lo mío está en caer.
¡Al diablo con tanto cuidado de si mismo!
Tanta mesura,
Tanta compostura y corrección.
Veo otros a mí alrededor pogueando,
Intentan romperse a codazos
Y eso no está mal visto.
Veo parejas de desconocidos
Fingiendo familiaridad,
Ignorando la precariedad de los afectos.
¿Por qué tales conductas
No resultan censurables
Y en cambio la mía si?
¿Acaso por que prefiero hacérmela solo
Y no a dúo o en coro?
Todos estamos haciendo el ridículo
En este lugar, ¿Cómo no notarlo?
Así que abran campo,
Háganme un campo
En la blanda espuma del ridículo



Naturaleza Muerta I

caen rotas nuestras alas,
un grito sordo rompe el corazn
Adiós palabras,
no escribiré ya,trasboco.
El amor y el pasado deseo
irumpen para despedirme.
!Oh de mi vacio,tan grande,
tan impulsivo!¡Este trampolín en las nubes
será mi último revuelo.
veo relojes,veo muñecas,
veo niñs y madres,
pero ya nada nos distigue,
nada nos anima.



LAS PUTAS Y LOS POETAS



Los poetas llegan
caídos de la borrachera
y hablan y hablan y hablan .
Poeta que se respete
carga un poema
en el que ha escrito
sobre nosotras,la libertad,
el alcohol y otras lindezas.
ellos saben que aquí se les celebra todo
siempre y cuando traigan plata .
sin plata no hay poema que valga.





Tax 24 horas

Hay quienes enloquecen en la noche,
salen de trabajar,se embriagan,
atestan los bares ,los moteles,rien,bailan,unas pocas horas,
me toman de vuelta casa como un tranporte escolar.
Luego se hunden entre las cobijas
logrando desaparecer.

En la mañana el deber ls llama
saltan de lacama
y se aprestan a volar
para saldar las deudas nocturnas

yo ls recojo.
Hago lo que cualquier padre de familia :
me lavo las manos me santiguo,conduzco,
y lleno el bolsillo de billetes.

domingo, 17 de octubre de 2010

Carlos Enrique Sierra





Carlos Enrique Sierra. (Itagüí, Colombia. 1967). Sus poemas, ensayos y artículos han sido incluidos en diversas publicaciones del país. En 1994 ganó la beca de Colcultura de especialización en Crítica Teatral. También obtuvo una mención especial en la VI Feria Internacional del Libro en Bogotá como mejor comentarista de libros de Colombia. En la actualidad es Editor de la revista A Teatro. Ha publicado Habitación Desnuda (1997). Los poemas aquí incluídos pertenecen a La Estación Baldía, con el que ganó en 1997 el premio León de Greiff en Medellín.



Lilith

Bajo la luz de abril
La vieron reflejada en las vitrinas
La primavera del trópico era una versión suya
Su piel reflejaba otras constelaciones
De ella no nacía sombra
Un canto era de la forma del universo
Su presencia invitaba a desistir del acto de volver a
ver
Enajenada por un arte de espejos
Entre sueños de amanita, se cree, es posible
avistarla
Los chiminangos de Carlos E. y las ceibas de La
Playa
Escuchan a corros de poetas polemizar sobre ella
Nadie acierta a pronunciar su nombre
Con desazón se alejan todas las noches
Ya que ni en medio del desvarío de las últimas
copas
Logran articular una palabra que la defina
Yo sentí una fragancia de amatista en la tibieza de
un cuerpo
Aprendí a tamizar su calor
De entre el frío de la madrugada
Desde entonces sigo sus huellas que no hieren el
polvo
Y vivo como un Grenouille alejado de todos e



ANTE LA RISA DE OUTRO

Como aquel que ante el espejo
Viendo su rostro
Ha levantado la mano
Para quebrarlo
Y se ha visto desmoronarse

Ante la risa de otro
Que jugaba a ser reflejo





“EN CIERTA MEDIDA EL VIERNES SEPULTA AL JUEVES”
Joyce

En cierta medida el viernes sepulta el jueves
Es Joyve

El agua del té crepita en la tetera
Piensa en Irlanda

Se acerca el día de los muertos
Las velas iluminan el cadáver de la página

Hay ventanas en el cielo
Azul mirada de la noche que truena







EL LABIRINTO

Al cabo, después de llevar mucho rato corriendo
Saltando, arrastrándose entre sus muros
Se descubre el labirinto

Los neones dan paso al día
Y éste a los neones

Trenes sin rumbo emigran en cualquier dirección

Sin rutas, sin direcciones
Igual el paisaje, similar la gente
Y entre todo el muro. El olor a nada
Lo que resta de verdad es duda
Sin nombre y sin fecha

El recuerdo lo falsea todo
Nada era como era
El tiempo multiplica la memoria y ahonda
El labirinto
Que se repite en su desconocida fórmula





Y EL VERBO SE HIZO CARNE

En el principio
El primer poeta aulló como un lobo
Después apareció la sílaba
Y en su juego labiríntico
Fueron nombradas las cosas

En un amanecer
De un lugar sin cercanías
Donde el tiempo es materia vaga
Y no cuentan las horas
Asisto bajo el crepúsculo
A un nuevo rito
En el cual la carne se ha hecho verbo




FINAL DE VERANO

Afuera comenzó la lluvia
Y esta página danza una sombra
El poema es un viento que se hace delgado de palabras
Sobre la tierra, sobre las hojas, en el cuerpo
Llueve la lluvia del poema

Percute el rayo

Hace un instante el verano
Y ahora la lluvia
Derrite el poema

lunes, 11 de octubre de 2010

RAÚL JAIME





1
En la sangre de las raíces
La voz
Cuatro salterios abajo
La mirada


2

No busques un nombre busca el perfume de las castañas
En la tierra de las caricias las básculas del tiempo nievan sentadas en la acera


3

Yo no viví la mañana antes del diluvio

En cuatro vientos delineo la precisión del delfín
En la raíz del primer viento sostengo la mano de Dionisio
En la raíz del segundo viento veo la saliente del río
En la raíz del tercer viento emerjo del secreto de la piedra de todos los nombres
En la raíz del cuarto viento socorro la tarde del amanecer
Socorro la tarde del amanecer en la raíz del cuarto viento
Emerjo del secreto de la piedra de todos los nombres en la raíz del tercer viento
Veo la saliente del río en la raíz del segundo viento
Sostengo la mano de Dionisio en la raíz del primer viento
La precisión del delfín delineo en cuatro vientos

Yo no viví la mañana después del diluvio

4

Le vi los ojos a la hecatombe y me sonreía
Me sonrió
¡Ah esas muelas!
Trencito de maíz

Yo no supe nada antes de esto


5

Leo el Tarot

Maravilla en quince nidos

Leo el Tarot

Cartílagos sostenibles de los alfiles celestes

Leo el Tarot

Reinante llama simiente

Leo el Tarot

Espacios que sepultan la estación del fuego

Leo el Tarot

Juego de trampas

Leo el Tarot

Rugido en la estación del navío

Leo el Tarot

Sígnos que deslizan de la mano del santero

Leo el Tarot

Maravilla en quince nidos



6

No deseo volver a hablar
S o lo
Me canso de la lengua


7

En las escalas de las fértiles euforias
Exaltados bardos de triste deriva en la mirada


8

Runas entretejidas
texturas ,volúmenes en juego
Curvas profilácticas
bloques de precisión imaginada
que configuran lo perenne

9

Los venenos,
enemigos de la lluvia
intoxican el frío del sol
Alteran el vuelo culterano
En donde emigran las semillas
esparcidas por el dios de todos los maizajes


12

Barcolépticos
Lentiscas
Soltencias
Y pájaros
Dos cabájaros son y se aman
***



Raúl Jaime Gaviria nació en Medellín en 1967. Es poeta, editor y traductor. Ha publicado los siguientes libros: Ciclo natural, 1992.La cruz de maroro, 2002.Permanencia en los signos (2004) y Los ojos del Beduino (2005). Director de la Revista de Pensamiento, Arte y poesía Asfódelo. Se ha desempeñado como traductor del Festival Internacional de Poesía de Medellín, traduciendo obras de poetas de Estados Unidos, Inglaterra, Canadá y otros paises

domingo, 26 de septiembre de 2010

Luz Stella Martinez (Luces) EL LIBRO DEL SILENCIO






El pasado 11 de septiembre asistimos con júbilo al lanzamiento dentro del marco de la Feria del Libro y la Cultura del primer libro de nuestra amiga LUCES. El Libro del Silencio, gratamente sorprendidos por el tema escogido por ella para su primera publicación, nos fue presentado la vivencia que llevó a Luz Stella a esta aventura poética porque como bien ella lo anota "hace mucho tiempo es reconocida como poeta ,mas no había publicado nada todavía" .
En una amena y espontanea conversación entre la autora y el poeta Pedro Arturo Estrada dieron cuenta de cómo nació y se crió este grito sordo donde según la poeta se pretende prestarle su voz poética al silencio y a sus eternos habitantes las personas sordas o carentes de voz,y audición.
Interesante y realmente elocuente de la forma como llegó a la escritora este silencio profundo, ya que gracias a una impecable presentación asumimos que una vez más se confirma que no son los poetas los que eligen ,es la poesía misma quien escoge una voz para ser y hacerse carne y ser escuchada ,fue un encuentro a travéz del y trabajo docente y amoroso con estos jovenes sordos donde Luces prestó su voz de hablante a ellos.
Los oyentes que estuvimos allí conocimos por un espacio de tiempo breve ,pero muy significativo ese mundo inaudible que aún no comprendemos( habia un interprete de señas y un interprete linguistico para las personas sordas que asistieron). que muchas veces ignoramos adrede por nuestra incapacidad o pereza para entender al otro en sus expresiones y diferencias.
Los invito entonces a degustar de esta obra que sin duda alguna tendrá una gran incidencia en el futuro de esta gran amiga como persona y como poeta.


LLUVIA

La lluvia precipita
Contra el asfalto su voz
Sorda me dice
Cómo renuncia

Al caer
Sobre el vacío
Eterno es el viaje
Fugaz su paso





¿QUÉ DIRÁN?

¿Qué dirán de mí la piedra
El tronco del árbol talado
En el que pervive la palabra seca
O la gota de agua suspendida en la hoja qué nombrará,
Cómo la hará el ojo basilisco
Quién en mi se mira antes de morir?

Si mi música secreta es
Pagano soy
Sigo siendo

Acúsame la muerte con su grito





SORDO

Me vine a vivir dentro de una concha
Buscaba el remanso de la ola
El canto de las sirenas

Encontré mi palpitar en sombra
Sonidos sordos
Recurrencia
De un mar cansado
De que nadie lo escuche





ORACION

Creo en la melodía de mis ojos conjugados
En mis manos
En la voz de la campana cuando baila
En la marcha de mi corazón
En el tren abandonado que en él habita
En el trino que imagino en la noches
Cuando siniestros coros no me dejan dormir
En los labios del amigo que se mueven
Como creo en la risa de mi perro

Creo en la poesía que hay en todo aquello
Que habla para mí
En mi voz, oculta para los ciegos, rebelde
Para el oyente

Pero hay cosas en las cuales no tengo fe.
Es el silencio que no nace de la contemplación
Y en la estridente mirada de quien no conoce
Música

viernes, 17 de septiembre de 2010

LEÓN DE GREIFF El MAESTRO





A los 13 panidas

Porque me ven la barba y el pelo y la alta pipa
dicen que soy poeta..., cuando no porque iluso
suelo rimar -en verso de contorno difuso-
mi viaje byroniano por las vegas del Zipa...,

tal un ventripotente agrómena de jipa
a quien por un capricho de su caletre obtuso
se le antoja, fingirse paraísos...! ¡al uso
de alucinado Poe que el alcohol destripa!,

de Baudelaire diabólico, de angelical Verlaine,
de Arthur Rimbaud malévolo, de sensorial Rubén,
y en fin... ¡hasta del Padre Víctor Hugo omniforme...!

¡Y tánta tierra inútil por escasez de músculos!
¡tánta industria novísima! ¡tánto almacén enorme...!
Pero es tan bello ver fugarse los crepúsculos...
(1916)

Balada de los Búhos estáticos
A mis hermanos los búhos
como una santa palabra,
como un confuso diseño,
esta balada macabra.
ENVÍO

I
La luna estaba lela
y los búhos decían la trova paralela!
La luna estaba lela,
lela,
en el lelo jardín del aquelarre.

Y los búhos decían su trova,
y arre, arre,
decían a su escoba
las brujas del aquelarre...

En el jardín los árboles eran rectos, retóricos,
las avenidas rectas, los estanques retóricos...
retóricos,
y en fila los búhos, rectos, retóricos, retóricos...

Y allí nada se vía irregular:
los bancales de forma regular
-cuadrados, cuadrados-
las regulares platabandas,
los árboles endomingados
geométricamente, conos dados...
todo perfecto, exacto, regular.

Y eran las sombras semejantes,
y los perfumes semejantes,
y los aromas semejantes,
y, en medio de todo, los búhos
decían idénticos dúos
semejantes,
los idénticos búhos!

Oh jardín de mis sueños neuróticos
donde ensueñan cerebros caóticos
ensoñares macabros, exóticos!

Y los búhos tejían la trova paralela,
y la luna estaba lela,
y en la avenida paralela
las brujas del aquelarre
torvas decían: ¡arre! ¡arre!
escoba, ¡escoba del aquelarre!

II
La luna estaba lela
y los búhos decían la trova paralela.
-El padre de los búhos era un búho sofista
que interrogó a los otros al modo modernista:
los búhos contestaron, contestaron la lista...-

Y eran seis bellos búhos plantados en la rala
copa de un chopo calvo. Y el pintor agita el ala
y al instante se inicia la trova paralela,
trova unánime y sorda, extraña cantinela
que coloquian los búhos ordenados en fila.

El búho más lejano su voz de flauta hila...
El que sigue canta como un piano de cola,
un otro es la trompeta, y entre la batahola
se acentúa el violín y todo el coro ulula
la macabra canción que el conjunto regula.

La luna sigue lela,
lela,
y sigue la trova paralela...

III
Ya se ha ido la luna.
Ya los búhos cesaron la trova inoportuna:
el jardín ha nacido con el alba radiosa;
el estanque palpita -nada, nada reposa.
Los niños triscan, triscan por el jardín florido,
y las aves ensayan su arrullo desde el nido!

Los estáticos búhos huyeron de la extraña
lumbre del sol que todo lo falsifica y daña.
Los estáticos búhos huyeron, y en su hueco,
-oculto entre las ramas del chopo calvo y seco-
aguardan el exilio del sol que adula y finge,
que ilusiona y que irisa, y aguardan que la esfinge
-la muda y desolada y la fría-, la luna,
se venga con la noche, se venga lela, lela,
para decir de nuevo la trova paralela!

A mis hermanos los búhos
como una santa palabra,
como un confuso diseño,
esta balada macabra.
ENVÍO
Año de 1914, Medellín, Colombia.


Balada de la fórmula definitiva y paradojal

A Tisaza y Jovica;
locos también

I
Necias disquisiciones de fastidiosa ética:
mi cabeza, la ilusa, anda muy mal de juicio...
(¡peor la flaca bolsa, de irónica aritmética...!)
Le pregunté a la Esfinge que tengo a mi servicio:
-oh, ¿cuál será la fórmula de virtud o de vicio,
que rija mis futuros?- y los abstrusos senos
musitaron unánimes, en tono profético:
todo no vale nada, si el resto vale menos...!

II
Eblís llévese entonces la ilusión que acaricio,
me dije, seducido por frase tan sintética;
acudí, sin embargo, a otro dios más propicio:
al Buda que reniega la física kinética...
Pendía de sus labios de palidez ascética
y preso oí del verbo los indecibles trenos,
la turbia paradoja de recia apologética:
todo no vale nada si el resto vale menos!

III
Pero no satisfecho de esa sentencia herética
(tan absurda a las fibras de mi amante edificio),
fui tras otras palabras de más suave fonética,
que curasen mi trágico padecer adventicio.
Ninguna, nó, ninguna, dio con el artificio
de ese bálsamo amable de perfumes amenos!
Todas fueron acordes cantando el epinicio:
todo no vale nada, si el resto vale menos!

ENVÍO
¿A cuál? ¿A quién?: ¡al cínico señor del Maleficio,
al misterioso búho de alma peripatética!
Singlaremos entonces con rumbo al precipicio,
con rumbo al precipicio y a la nada hipotética,
pero iremos impávidos, ecuánimes, serenos,
diciendo la parábola desdeñosa y estética:
todo no vale nada, si el resto vale menos!
(1918)

León de Greiff. Nació en Medellín el 22 de julio de 1895. En 1914 viaja a Bogotá y luego en 1915, funda en Medellín la Revista Panida. Miembro de la Comisión encargada de repatriar las cenizas del poeta colombiano Porfirio Barba Jacob. En 1964, el rey de Suecia le confiere la condecoración de la Estrella del Norte, en el grado de Caballero. En 1968 asiste al Congreso de la Cultura celebrado en La Habana (Cuba) y es jurado en el premio de Poesía del concurso Casa de las Américas. La Universidad del Valle le confiere el título académico de doctor Honoris Causa en Letras, en 1975. Muere en la madrugada del domingo 11 de junio, en Bogotá, en 1976.

domingo, 12 de septiembre de 2010

GABRIEL JAIME FRANCO Ayer y Hoy





GABRIEL JAIME FRANCO
Una Voz Encantadora




II
Porque yo he visto que no hienden los poetas
El aire negro del tiempo
¡La corrección, las buenas maneras,
la nostalgia,
las guías para viajeros
con sus palabras cromadas ¡

(Estos hombres deben tener un secreto
Inviolable y feliz,
entonces esperan… con sus canciones melífluas
y su escoba de barrer la casa,
con sus frases de cera, su nostalgia de barriada
y sus poemas en los cuales no deja de sonar el pescado
frito en la cocina…)

“No creo en los lenguajes de la pasión”

Ahora me da en pensar un arco iris en las sombras,
Una palabra incendiada
danzando en los techos de la ciudad,
Un volcán de espuma invadiendo
la comarca inútil de los muertos.
¡Y una babosa negra recorriendo
los pulcros muros de la lírica:
Mi palabra, mi odioso balbuceo!





PARA DIBUJAR LAS LINEAS DEL TIEMPO

PARA LILIANA R

Inundar tu cuerpo del más antiguo vino, la embriaguez más alta;
Recorrerte con la misma fruición con que recorrí mis deseos de infancia,
Y al lado de tu tibia playa descorrer el velo de tus sueños, los tigres
que riñen allá dentro.

(El horizonte más lejano lo tienen en sus manos los guerreros, los
Trapecistas de la muerte, los que saltan por las colinas más álgidas del
miedo).

Dibujar entonces los trazos de la noche! Poblar los valles de tu vientre,
con mi boca los pliegues de tu piel templada!

(Es en las escaleras del ensueño donde se preña el tiempo venidero y
crecen las aldeas que no están devastadas por el hambre. Pero cuidado:
los fabricantes de países de cartón han tendido ya su trampa florida
o apuntan sus armas a los corazones llagados).

Entrará ahora en ti mi barco incontenible, prepara tu negra dársena,
abre los brazos de tu bahía blanca, bebe el vino más antiguo, la embria-
guez más alta.


POEMA PARA DILUIR EL DIA

PARA GUILLERMO AREIZA

A veces uno quisiera despertar en las mañanas
Con el corazón a punto de abrirse
Como el botón cansado de una rosa
Y empezar a recorrer el tiempo sencilla,
Simplemente,
Y saludar a madre en su cuarto
Con la misma risa ingenua de dos nuevos amantes.

A veces a uno le gustaría creer que la metáfora
Es un invento lúdico
Sentir corrientes cristalinas por las venas
Quisiera convencerse a sí mismo a veces
Que la vida es simplemente
O que es simplemente un cafecito caliente
Y un cigarrillo.

Y hasta visitar la muerte con humidad,
Las manos callosas,
El rostro curtido.

Uno quisiera creer que la vida es el sueño
De alguien que agoniza
Y que su agonía es larga,
Muy larga.
Pero esta tristeza de amores perdidos,
Este gusto a arena seca en la boca
Cuando se está aferrado a la varilla
Caliente y sudorosa de un bus,
Esta certeza de que nos estamos muriendo
Irremediablemente y nadie se da cuenta,
Nadie parece advertirlo
Mientras el café se enfría sobre la mesa
Y la ceniza del cigarrillo se desploma
Suavemente en el cenicero.



De Poetas en Abril


VI

Hablas de una ciudad miserable
habitada por hombres de corazón de plumas
a los que ya el cansancio señaló
el sendero de los esperadores de piedra:
el espíritu en una ciudad inexistente,
el cuerpo, silencioso, en el dédalo
de polen de hierro.

“La Capital del Dolor” , dices,
de un país de alas ensangradas
en un continente hendido,
herido a quemarropa” .

Pero no vuelvas tu ansiedad
a las catedrales de cobre
ni al raido patio de tu infancia.

Escucha el eco de los niños muertos.





VII

No es el morir, amor,
la vasta red que se opone
a un deseo de alas anónimas.
Es el crimen.
El ojo oscuro del fusil
en el cuello ingenuo del amigo,
el puñal que vence
sobre el cuerpo del amante
en que aún palpita la última caricia
el deseo en un laberinto de gasas y pasillos,
la sorda voz de una fauna de muerte
en la boca del niño que ríe entre excrementos.

Amor, que el miedo
No nos exima del acto.



http://www.festivaldepoesiademedellin.org/pub.php/en/Revista/ultimas_ediciones/70/franco.html



Puesto que se es un hombre
no se es grande.
Mas es haber venido aquí tan grande,
que haber creído ser un día
es haber sido.
Ahora hago en verdad esto o aquello,
mas no entiendo muy bien
por qué no soy un hombre que embetuna o hace fila,
quien ofrece cursos de ingles o enciclopedias,
algo así,
porqué no sería yo quien ora,
quien ahora muere,
quien intenta ser en esto
o en esto
o en aquello
Porqué sólo soy quien se pregunta,
quien se deshalla y se descentra,
sólo quien intenta no sabe muy bien qué.
Por qué soy al fin quien soy, si fuera.
Mas fue creer haber sido tan grande,
que sólo haberlo creído es haber sido.



II
Toda poética excluye e
intenta
construir su onanista paraíso.
Lo que mis ojos no vieron
lo vieron otros ojos.
Donde mi corazón no estuvo
otro se exaltó de dicha o de dolor.
Toda poética se ciega a sí misma,
despedaza su sextante,
a sí se siega.
De donde no extrajo nada
mi razón ofuscada por su obsesión de soles,
otro trajo su porción de luz.
Toda poética construye su casa
con ladrillos que también son míos.
Por qué entonces hacerla sin ventanas?
Lo que no alcancé a soñar otros lo soñaron,
y mi pasión no fue más alta ni más baja,
sino tan sólo mi pasión.
Toda poética es orín de perro,
límite,
miedo de ser lo que ya se era.
De donde no penetró mi ojo limitado otros trajeron su fulguración, su chispa.
Allí donde no pensara otros pensaron.
Un alguien que algo supo a mí me hizo saber.
Yo nunca miré solo. Yo nunca miré solo
Cuando tu muerte se te acerque
no veras sino
tu ojo,
tu ojo,
tu ojo.



III
Un nombre propio ofende.
Pienso un rostro, y ese rostro
ya no será más si lo nombro.
Toda precisión excluye,
taxa.
Mas la poesía es como niebla,
visible y viva,
lenta y móvil,
anónima e inaprehensible.
Pero la palabra hombre evoca:
Por eso un poco ahora sé cuánto me llamo Josefina,
Roberto y Luis Arturo,
cuánto ahora estoy diciendo y en otra parte sí,
don Francisco, cómo le parece,
cuánto ahora
pateo una piedrita en una calle de Skopje
cuánto estoy ahora
acodado en un pequeño balcón de Porto,
y cuánto ahora nada digo,
si dijera,
pues se dice o no se dice.
Nombrar es un accidente, si se nombra.
Esta es una silla y es ésta la piedrita,
don Francisco, cómo le parece.
En algún sitio alguien nombra,
reduce.




IV
¿Hablé un día?
¿Pronuncié palabras hiladas de tal modo que aquellos que viajaban conmigo volvieran los ojos, aguzaran sus oídos?
Que, al menos, se dijeran entre sí: «¿Entiendes lo que dice? ¿De qué sueño, de qué universo nos habla con palabras que también son nuestras?»
Nada. Nadie. Ninguno volvió sus ojos.
¡Y yo volví los míos sobre mi corazón de bruto, hacia mi sangre animal viva y cálida en su torrente vivo!
Bruto entre los brutos, pero con un ojo alerta, tampoco era nuevo mi corazón, ni más elocuente que la hoja muerta reposada de humedad entre el mantillo, donando su pequeña porción de luz, su delgada nervadura que volvía al torrente lento de la savia.
Una voz había allí, lo supe, bajo su magnífica humildad abandonada al flujo de lo vivo.
Y yo leí sobre la hoja y su tenue cedazo de nervios la alta metáfora de lo viviente.
Nunca tuve voz, también lo supe. Sólo palabras. Y oídos, maravillosos oídos para el eco.
Y la hoja muerta me conduce a la certeza de una soledad irremediable, pues yo no tengo voz para decirte todo aquello que en mí se mueve como una savia muda.




VIII
Soy este hombre.
O aquel. Sí: yo es otro. Soy un chino, un canario, un irlandés.
Yo es otro. Cualquiera. Hasta el rostro es el mismo, si se mira bien.
Es mío el miedo de un hombre. Cualquiera. Me he puesto su pijama, esta noche. Me pondré su mujer.
Miedo de sí. De ser esto o lo otro. De ser arrastrado por las aguas. De no ser arrastrado y tener entonces tiempo para mí y mirarme en mi espejo.
Soy un chino, un canario, un irlandés. Y tengo miedo.
Quizás trice el espejo cuando me detenga.
Cruzaré por la visión del milagro de lo vivo como un pequeño astro que se acerca a un hueco negro:
seré un chino, un canario o un irlandés
bajo la tierra memorable.




Gabriel Jaime Franco nació en Medellín en 1956. Miembro del consejo de redacción de la revista Prometeo y del equipo organizador del Festival Internacional de Poesía de Medellín. Ha publicado los libros En la Ruta del Día (1989), La Tierra de la Sal y Reaprendizaje del Alfabeto (Premio nacional de poesía Fuego en las Palabras, en 1997). Ha sido incluido en las antologías Cinco poetas Jóvenes, Disidencia del Limbo, Conozcámonos Mejor (Brasil-Colombia), Postal de fin de siglo y Quién es Quién en la Poesía Colombiana.

domingo, 5 de septiembre de 2010

OSCAR WILDE Sublime





BALADA DE LA CÁRCEL DE READING (fragmento)

IN MEMORIAM
CARLOS T. WOOLDRIGDE

1

Ya no llevaba su guerrera roja,
pues la sangre y el vino rojos son,
y sangre y vino había reteñìan sus manos
cuando a èl con la muerta se le hallò,
con la mìsera muerta que èl amara
y a la que èl en su lecho asesinò.

El Caminaba entre los condenados
con su traje gris viejo y raìdo
y una gorro de dril en la cabeza.
su paso alegre y àgil parecía,
pero jamàs vì a un hombre mirara
con tan ávido afàn la luz del día.

Jamàs he visto a un hombre que mirara
con tan àvidos ojos esa tienda
diminuta y azul que los penados
en su cautividad llaman "el cielo,"
y esas nubes movidas por el viento
con sus velas de mar,color de argento.

Y caminaba yo con otras almas
en pena y en òrbita distinta,
y yo me preguntaba si el pecado
de aquel hombre serìa pequeño o grande,
cuando una voz atràs me dijo quedo:
"el preso que està allì serà colgado"

¡Ah Cristo querido !. Los mismos muros
del penal parecìa que tambalearan!
volviose un casco de candente acero
el cielo azul sobre nuestras cabezas,
y aunque yo era tambièn un alma triste
ya no pude sentir mi propia pena.

Sòlo pude saber què pensamiento
obsesional precipitò su paso,
y porque contemplaba con pupilas
tan àvidas luz del claro dìa .
Ese hombre habìa matado lo que amaba
y tenìa que morir por esa causa !
*
Sin embargo,_ y escùchenlo bien todos !_
siempre los hombres matan lo que aman !
con miradas de odio matan unos,
con palabra de amor los otros matan,
el cobarde asesina con un beso
y el hombre de valor con una espada !

Unos matan su amor cuando son jóvenes,
otros,matan su amor cuando son viejos,
con las manos del oro matànlo unos
con manos de lujuria otros lo axfixian,
y los màs compasivos con puñales
pues los muertos pronto se enfrìan.

Algunos aman demasiado corto,
algunos aman demasiado largo;
unos venden amor y otros lo compran,
èstos aman vertiendo muchas làgrimas
sin un leve suspiro aman aquèllos,
porque cada hombre mata lo que ama
aunque no tenga que sufrir por ello!
*
No muere de una muerte vergonzosa
un torvo día de desgracia oscura,
ni tiene un nudo al rededor del cuello,
ni su pàlida faz un paño cubre,
ni los dos pies para agarrar el piso
estira en el instante que màs sufre.

no se sienta con hombres silenciosos
que atentos lo custodian noche y dìa,
que vigilan su llanto cuando llora
y cuando va rezar sus oraciones,
y hasta el ùltimo instante lo vigilan
por miedo de que èl mismo pretendiese
robarle su botìn alas prisiones .

No se despierta al alba a ver figuras
horribles que en su cuarto se amontonan
ni el capellàn , de blanco y tembloroso
ni el alguacil que està severo y torvo
ni al jefe del penal todo vestido
con una tela de un color negro brillante,
y en su rostro la cara el Destino.

El ya no se levanta con piadosa
ligereza a vestirse de convicto;
en tanto un doctor ruin y mal hablado
anota sus nervios los latidos,
apretando un reloj entre los dedos
cuyo tic- tac pequeño es parecido
a los golpes que da un martillo horrendo.

El no siente esa sed cruel y enfermante
que abrasa la garganta de la vìctima
antes que el vedugo con sus guantes
de jardinero por la puerta salga
para amarralo ya con tres correas,
a fin de que su càlida garganta
el ardor de la sed ya si nunca sienta.

No inclina la cabeza fatigada
para oìr el Oficio de Difuntos,
ni la inclina tampoco cuando su alma
le dice a solas que no ha muerto aùn,
ni cuando yendo ya para el pàtibulo
se encuentra en el camino su ataùd.

El ya no mira atentamente el aire
por un pequeño techo de cristal;
con sus labios de arena ya no reza
a fin de su agonìa apresurar ,
ni en sus mejillas temblorosas siente
el beso tacituno de Caifàs.

*

*



yet each man kills the thing he loves,
by each let this be heard,
some do hit with a bitter look,
Some with a flatttering word.
The coward does it with a kiss,
The brave man with a sword!


Some kill their love they are young ,
and some when they are old;
some strangle with the hands of lust,
some with the hands of gold .
the kindestt use a knife because
the dead so soon grow cold.

Some love too little,some too long,
some sell and others buy;
Some do the deed with many tears,
and some without a sigh:
For each man kills the thing he loves,
yet each man does not die.




for you

Noches de Cartagena

domingo, 15 de agosto de 2010

Amaba la I



Era tan hermosamente imposible
tan lejano el planeta que habitaba
tan remoto el verdadero sentido de sus palabras
gorjeos innenarrables que se oían maravillosamente
cual dejos de ecos arcaícos al fondo del mar.
Y era como un pajarito de muchos colores posado en el ala de la dicha
Y era tan etérea y tan inasible,fugaz,efimera
cual collar de perlas de Bretón
no pendia de ningún hilo existente
Y era y no era y bailaba y no bailaba
Y hablaba y no hablaba y nacía y no nacía
Y en cada noche revivía cada vez, era la misma y era distinta
Y cada vez venía con un traje diferente, pero con el mismo atavío
la posibilidad inminente de partir
Y su voz retumbaba en mis venas
Y erizaba mi cabello y mis poros explotaban para oirla
Y mi oído besaba su piel, como la dulzura,
así era y no era ella
Yo amaba la inaprensibilidad.
Pero no se podía tocar ,tocarla era como besar a la muerte.


Luz América Botero.

martes, 20 de julio de 2010

Omar Castillo





EL POETA

Hice de mí un sensible receptor humano
dispuesto a toda suerte de mutaciones
Cuando sentí que las palabras en mí
eran maleable arcilla para tejer imagenes
lo atrapé todo en delicada esfera de cristal
y me remonté lo más alto posible
en mi pluma de sueños y realidad.
Cuando creí justo arrojé la esfera contra
una inmensa página en blanco
previamente colocado en un desértico valle..
horror !horror!ay de mí !
Durante mucho tiempo no logré reposo,
vagué como un autómata con los ojos allá...
en lo dejado escrito.



ADIOS

Amor,
el momentáneo encuentro tatuado eterno a la piel
ese obligado volver no será posible.
se alejan las últimas nubes del incendio
en cuyo fondo yacen las sombras que vagan
sin vida ansiosa en espera
del feto de la creación.


INFANCIA LA PRIMERA


La noche de la infancia,la primera,
Es la más luminosa y densa.El aire
Penetra entonces,queriendo fisurar
La piel.los estragos que acontecen,
Se convierten en el pasadizo tendido
Sobre abismos que serán el reto,
La prístina opción para abolir la escisión
Que descubra las frescas cicatrices;
El que danza en la llama del fuego
Que inderterminadamente recorre su especie,
apenas si capta el sonido
Del hueso anhelando encarnar, que arrastra
El eco jocundo por entre las vértebras.
Buscando la luz de la primera noche.




Martes

Crece el musgo en los ojos
Los gatos en sus poltronas parecen
un sueño al despertar.
En los pararrayos el invierno.
En las paredes de la ciudad han escrito
con leche de yegua
Que los hombres están cansados de tanto
abuso
Y es posible que por su callosa piel
Corra violentamente la sangre.

Un mendigo golpea contra el piso
sus grasientos harapos
De cuando en cuando cualquiera le arroja
una moneda.

EDUARDO COTE LAMUS



Al amigo y vecino William Álvarez Vélez

Bibliotecario."temprano levantó la muerte el vuelo"



LA SOMBRA COMO UN DADO
A LAS ESPALDAS
Me busco el cuerpo porque pesa mucho,
llevar siempre la sombra tras el paso
y no poder decir si soy un hueco
donde pasan los sueños, uno a uno,
ensoñando o el vaso en aque los bebo.
Quién mirar mis ojos y mis manos
y el corazón para medir distancias
y horas,pero sólo veo mi sombra
que es mi tiempo perdido que me mira,
implacable,desde su oscuro sitio.
Me hundo .ahora soy mi sombra ,soy
aquello que la luz no purifica
la capa siempre echada bajo el juego
de un dado queda vueltas y camina
que camina y da vueltas .tiro suertes y
no hallo la ventaja de estar vivo.

Jota Arturo sánchez INÉDITO


j Arturo Y la poeta Ángela García

NUEVO MANUSCRITO HALLADO
EN UNA URNA ÁCRATA

Un día del sol de la aventura, salí a buscar la noche, y por mis ojos rayados de búho amarillo, se resbaló la aurora.
Entonces fui pirata del humo entre las olas, un asterisco sin barco por calles inundadas. Cargué por siempre la proclama libre, esta hondonada que hicieron las arrugas. Un manuscrito hallado en una nube roja.
Ahora marcho sin prisa y sin pausa. En este palpito total del movimiento.
Ahora voy sin genios protectores, ni límites. Sin vallas, suelto, solo, liberado. A diestra del infierno y a zurda del cielo.
Solidario con abajo, insumiso con arriba.
No espero Mesías, no tengo jerarquías, no vivo entre fronteras ni acepto algún gobierno.
No reo de nadie, ni creyente.
Ni soy el sufragante. Ni voy el delincuente. Ni estoy de ciudadano.
Ahora prendo fuegos al fuego lunar de media noche, con ojo felino de luz de basilisco. Y hurgando irreverencia por las grietas, oteo en el desorden.
No hay ruido con música en palacio que me aturda, ni quiero, ni recibo, las sobras caídas de algún reino.
Mi dios es el mismo universo en acción del trabajo creativo. Dialéctico, alerta, omnímodo escultor de lo pleno y lo vacío.
Amo el segundo por hacer, los frutos colectivos. A la gente sencilla, un lago alegre, una sombra disuelta y las campanas.
No tengo propiedades, ni mecenas y nunca tendré dueños.
Espero siempre en silencio el magnifico grito, arcano de las nuevas estaciones.
Y en la tarima quiero al caminante simple, que solo acepta los pactos voluntarios.

Aquel que bebe asombros, en los escasos pozos de gratas autarquías. Ese que no admite coacciones, que cruza la raya y vive en paz con sus fantasmas.

Espero al encendido parco, al acuático simple, al cristalino autónomo de los independientes.

Al del son del camino del medio que no croa…

Él conoce los riesgos de la dicha, y vastos placeres con precio del dolor, que se siembran y se cuecen,
en cada matorral, en cada eclipse, en cada carencia, en cada olor del precipicio.

Para vivir desobedece.
Porque desobedece vive.
Se quiere leal con los demás, porque es también leal consigo mismo.

Su vida pende del hilo del azar.
Camina siempre en puntillas sobre una cuerda floja.
J. Arturo.
Mayo-18-30 de 2010




ERATO DE NOCHE EN MI VENTANA

Cuando susurras al oído tus liras;

ágil musa, bella gata de noches encantadas,

esas notas de oro que llegan del alba son estrellas

y tu luz es el vuelo hechizante y alegre de las mariposas.



En el fondo de tus ojos cristalinos,

aguzados, sutiles y grandes;

yace una tormenta

se abre un jardín

salta una llama.



Y brota un loto

con soles

de sabor

a miel.



J Arturo Sánchez T.

Julio 7-2010

martes, 8 de junio de 2010

ROBINSON QUINTERO OSSA



Vigilia


El hermano yace del otro lado de la cama
Es alta noche y con la luz
apagada
hablamos mientras llega el sueño


La madre ha puesto en orden las cosas
que debemos compartir
Cobijas almohadas las cortinas
descorridas
No las inquietudes que la edad apura
en nuestras cabezas


Uno de los dos dejará la casa
¿Cuál primero?


Esta noche descansa del otro lado
de la cama
ceñidos los dos por la misma sábana
calentados por la misma manta
desvelados bajo el mismo techo


Ya crecimos Es preferible envejecer
por separado
lo más distantes posible


Uno de los dos dejará la casa
Tal vez pronto


Siento cómo cede su sien en la almohada
su cara medio oculta por la cobija
el sueño satisfecho de sombra
tras sus párpados


No tiene su frente el orificio frío
del disparo
que un asesino alojó en su centro
Duerme con los sesos intactos
y la piel limpia de asperezas


No tengo yo mi frente precavida
y tensa
por tantas despedidas
ni mis labios sin palabras
cansados de rogar
lejos de casa


Tentación


La tía se muestra desnuda en el baño
por la puerta dejada entreabierta


Se muestra y yo no debería permanecer
ante la entrada
espiándola


Pero en el chorro las nalgas de la tía brillan
en un extremo de lo blanco
mientras las mece
ceñida al agua


Por los corredores de la casa merodea
Alguien
-Tal vez me sorprenda


Pero en el baño la tía insiste
descubriendo
en su entrepierna
el vello


¿Qué intenta? ¿Qué persigue?
¿Por qué hace como quien no
está atenta
como quien no se exhibe?


De improviso me apunta con sus ojos
Confirma de prisa que sigo
tras la puerta
arriesgándome


Una sonrisa ilumina su rostro

Invocación

¿Qué cosa eres
Dios
cuando digo Si Dios quiere?
¿Qué eres en lo venidero
de qué manera asistes




Hombre que pasa de largo

El hombre que pasa y es sólo una mirada
¿de qué lugar viene
qué amigos frecuenta
por cuántos hijos ríe
de cuántos muertos vuelve?


El hombre que pasa y es sólo un gesto
¿qué oficio desempeña
qué moral defiende
a qué edad marcha en este intrincado camino
de mañana?


Yo lo veo seguir sin saludarme
sin despedirse
confundiéndose entre la gente después de ser yo
para él
lo mismo:


el hombre que pasa y es sólo una mirada

Invocación

¿Qué cosa eres
Dios
cuando digo Si Dios quiere?
¿Qué eres en lo venidero
de qué manera asistes
qué trama urdes?
Cuando te invoco
¿a qué entrego mi confianza
y encomiendo mi necesidad
para que sea el futuro propicio?
Eres todo
y eres nada para que de nuevo te vuelvas necesario
Los que nos persignamos en mitad del abatimiento
en la amargura de nuestros días indefensos
desde donde a veces llamamos sin que nos contesten.

Gonzalo Rojas



Perdí mi juventud en los burdeles..

Perdí mi juventud en los burdeles
pero no te he perdido
ni un instante, mi bestia,
máquina del placer, mi pobre novia
reventada en el baile.

Me acostaba contigo,
mordía tus pezones furibundo,
me ahogaba en tu perfume cada noche,
y al alba te miraba
dormida en la marea de la alcoba,
dura como una roca en la tormenta.

Pasábamos por ti como las olas
todos los que te amábamos. Dormíamos
con tu cuerpo sagrado.
Salíamos de ti paridos nuevamente
por el placer, al mundo.

Perdí mi juventud en los burdeles,
pero daría mi alma
por besarte a la luz de los espejos
de aquel salón, sepulcro de la carne,
el cigarro y el vino.

Allí, bella entre todas,
reinabas para mí sobre las nubes
de la miseria.

A torrentes tus ojos despedían
rayos verdes y azules. A torrentes
tu corazón salía hasta tus labios,
latía largamente por tu cuerpo,
por tus piernas hermosas
y goteaba en el pozo de tu boca profunda.

Después de la taberna,
a tientas por la escala,
maldiciendo la luz del nuevo día,
demonio a los veinte años,
entré al salón esa mañana negra.

Y se me heló la sangre al verte muda,
rodeada por las otras,
mudos los instrumentos y las sillas,
y la alfombra de felpa, y los espejos
copiaban en vano tu hermosura.

Un coro de rameras te velaba
de rodillas, oh hermosa
llama de mi placer, y hasta diez velas
honraban con su llanto el sacrificio,
y allí donde bailaste
desnuda para mí, todo era olor
a muerte.

No he podido saciarme nunca en nadie,
porque yo iba subiendo, devorado
por el deseo oscuro de tu cuerpo
cuando te hallé acostada boca arriba,
y me dejaste frío en lo caliente,
y te perdí, y no pude
nacer de ti otra vez, y ya no pude
sino bajar terriblemente solo
a buscar mi cabeza por el mundo.


¿Qué se ama cuando se ama?

¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios: la luz terrible de la vida
o la luz de la muerte? ¿Qué se busca, qué se halla, qué
es eso: ¿amor? ¿Quién es? ¿La mujer con su hondura, sus rosas, sus volcanes,
o este sol colorado que es mi sangre furiosa
cuando entro en ella hasta las últimas raíces?

¿O todo es un gran juego, Dios mío, y no hay mujer
ni hay hombre sino un solo cuerpo: el tuyo,
repartido en estrellas de hermosura, en partículas fugaces
de eternidad visible?

Me muero en esto, oh Dios, en esta guerra
de ir y venir entre ellas por las calles, de no poder amar
trescientas a la vez, porque estoy condenado siempre a una,
a esa una, a esaúnica que me diste en el viejo paraíso.


Mnemosyné

3 meses entré en la mujer aérea, en un servicio
gozoso, carta a carta, 3
la olfateé desnuda en cada pétalo contra
los motores, me envicié
de aceite, compuse palomas
palpitantes en loor
de un ritmo blanco encima
de los diez mil hasta la asfixia-crucero y
dos pezones, ya se sabe: gran rapto
por Júpiter, de un Heathcliff
ya viejo, de una Catherine
a media lozanía,
de qué,
de quién, de cuál hermosura,
tres
que no sé meses de qué la bese, la entré
tartamudeante, la anduve, me hice tobillo
de sus tobillos todo Buenos Aires.

viernes, 28 de mayo de 2010

Mario Benedetti


No te salves (Mario Benedetti)



No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino

y te salvas
entonces
no te quedes conmigo


<<

martes, 25 de mayo de 2010

Eduardo Mitre



En la foto los poetas Ángela Zapata, Colombiana, Eduardo Mitre de Bolivia y Sakaria Mohammed, palestino-

Reseña biográfica
Poeta boliviano nacido en Oruro en 1943.
Estudió Derecho en la Universidad Mayor de San Simón y luego viajó a Francia donde realizó estudios de literatura
francesa. Radicado posteriormente en los Estados Unidos, se doctoró en la Universidad de Pittsburgh con una tesis
sobre la poesía de Vicente Huidobro.
Ha sido profesor en Columbia University de Nueva York, en la Universidad Católica Boliviana de Cochabamba
y en Saint John"s University de Nueva York. Es además, Miembro de Número de la Academia Boliviana de la Lengua.
Su obra poética comprende las siguientes publicaciones: "Morada" en 1975, "Ferviente humo" en 1976, "Mirabilia"
en 1979, "Desde tu cuerpo" en 1984, "El peregrino y la ausencia" en 1988, "La luz del regreso" en 1990, "Líneas de otoño"
en 1993 y "Camino de cualquier parte" en 1998.
Como antólogo publicó "El árbol y la piedra" referente a la poesía boliviana contemporánea.
Parte de su obra ha sido traducida al inglés, francés, italiano,portugués

El viento

1
Pasa por esta calle,
como al comienzo
camino de cualquier parte
2
Pasa sin pensar en nada,
y todos ya piensan
en una emboscada.
3
Ala sola en el espacio,
bate puertas y ventanas
escapularios contra su paso.
4
Tiemblan las cucharillas
las tazas , los platos,
sin saber lo que pasa.
5
Sembrador de reflejos,
segador de miradas
pasa por los espejos
sin que le vean la cara
6
En las mangas del árbol
desliza el brazo
y saca la mano
llena de pájaros
7
Atraviesa la lluvia
como un camello
y pasa entero
por el ojo de la aguja
8
Combate con el mar,
cuerpo a cuerpo
y deja a las olas
con los crespos hechos
trenzas de espumas
9
Baila con las palmeras
reclinadas en su pecho
y saben a bodas eternas
la hora y el universo
10
Ávido de mundo,
lame ciudades y puertos
no se detiene en ninguna
peregrino como el deseo

11
se interna en los hospitales
en el pecho de los enfermos
y en las madres que nacen
entre tanatos y eros
12
gira en espiral hacia adentro,
con el otño en las hojas,
y abre el arca de los recuerdos
en el sótano de la memoria

Con la lengua

Deseo escribir una loa
en honor de tu sexo:
Nido oculto entre la fronda
y las lomas de tu cuerpo.

Abro el Diccionario
de la Lengua Española.
Suavemente mis dedos
separan sus sabias hojas.

Leo, releo y, tras una pausa,
transcribo al pie de la letra:
Adufa: plancha, compuerta
para cortar el paso del agua.

Corola: segundo verticilo
de las flores completas...
Brasa: carbón encendido,
rojo por la total incandescencia...

Salto, chispeante, a la zeta:
Zaguán: espacio cubierto
situado dentro de una casa,
y que sirve de entrada a ella...

De "De Seca en Meca"



Desde un puerto

Ese barco era un árbol
y ahora
el mar piadoso
en cada ola le borra
el recuerdo de un pájaro.
Así, en cada amante,
al indefenso ausente
-sin rumor ni sangre-
rasgo a rasgo
el tiempo borra.
El tiempo, y el mismo amor
que -ávido de ser-
hunde su memoria en otra piel
ya un cuerpo en otro inmola.

Olvidar es morir
y renacer otra persona.

De "Líneas de Otoño"



La ausente

Emigran los pájaros
pero se quedan
el árbol y el tiempo.

Tengo miedo.

Hay mucha trampa
y poca luz
en el recuerdo.

Tengo miedo.

Qué pena, amor,
que tu presencia
dependa tanto de tu cuerpo.


De "Líneas de Otoño"


Los amantes
Oh noche amable más que la alborada
San Juan de la Cruz

Amable más que el alba:
la noche en la ventana.
En el cuarto la penumbra
como un ave que no acaba
de posarse o alzar vuelo.
Y ellos
sobre la sábana
en feroz y dulce duelo
buscando el centro
de su ceguera iluminada.
Ellos: dos cuerpos en uno
en jadeante ascenso
al vértigo mutuo
que los completa y desgarra.
Luego el sueño que los acoge
y guarda sus miradas
hasta que la espada del día
los arroja de nuevo
a calles repletas
de caras vacías
y niños hambrientos.
Y la luz que los ve alejarse
parpadea en el viento.

De "Líneas de Otoño"


Para un adiós

Un abrazo y palabras entrecortadas
habrán dicho el adiós increíble.
Y entre tu cuerpo y el mío
manará sin cesar la distancia.

Como se apela a una hierba mágica
para sanar del mal de ausencia,
escribiré entonces estas líneas.

Y si el tiempo que une y que separa,
lo entrega un día a tu mirada,
léelo, mas no vuelvas la cara.

Hermosa y feliz en tu presente,
no cometas el error de Eurídice;
que yo, al recordar tu dulce voz,
cuidaré que me aten como Ulises.

De "Líneas de Otoño"



EDUARDO MITRE

jueves, 29 de abril de 2010

JAIRO ANIBAL NIÑO




¿Por qué no viniste?

Me hiciste comprar dos boletas
para ver esa película de gangsters
y te estuve esperando todo el tiempo en la
puerta del teatro.
¿Por qué no viniste?
Dos chocolatinas con avellanas
se quedaron sin hacer nada en mi bolsillo,
mientras la película me llegaba hecha sonidos,
ulular de sirenas, estruendo de pistolas,
graznido de misterioso animal mecánico
y una voz que de pronto dice garling.
¿Por qué no viniste?
Me hiciste comprar inúltimente una barra
de Halls Mentol – Lyptos para perfumarme el aliento
y estrené en balde la camisa con
el dibujo de un dragón que tenía reservada
para el día en que el Deportivo Independiente
Medellín ganara el campeonato nacional de fútbol.
¿Por qué no viniste?
Me quedé en la puerta del teatro hasta el final
de la película y luego regresé a mi casa por las
calles más oscuras y solitarias como si fuera un
gato ciego obligado por su condición a comprar un
bastón blanco puesto en venta por una pandilla de
ratones y que para conseguirlo entregó a cambio dos
boletas inútiles, una barra de Halls Mentol – Lyptos
ligeramente usada, dos chocolatinas derretidas
y unas inmensas ganas de llorar.

Jairo Aníbal Niño.

lunes, 26 de abril de 2010

WALT WHITMAN






























¿SOIS LA NUEVA PERSONA ATRAIDA POR MI?

Para empezar , sabed : que soy muy diferente de lo que suponéis.

¿Suponiés que habéis de encontrar en mí vuestro ideal ?

¿Creéis que es fácil de verme convertido en vuestro amante ?

¿Creéis que la amistad mía ha de ser una pura satisfacción?

¿Creéis que yo soy firme, fidelísimo?

¿Nada veís más allá de eata fachada, esta manera mía dulce y tolerante?

Os suponéis apunto de avanzar por un seguro terreno hacía un hombre auténticamente

heróico?

¿No tenéis la sospecha , oh soñador, que todo esto puede una ilusión tan solo?



WALT WHITMAN Calamus

lunes, 22 de marzo de 2010

Daniel Día

























Niño con la Cruz
(Noche de Navidad)

A Daniela Cardona en sus 8 años
A Ana Sofia Montoya a sus dos días de nacida

Esta noche a las doce nace como hace dos mil años el que luego morirà crucificado
como hace dos mil años Año trás año celebramos este nacimiento y no
aprendemos a nacer y año trás año lo matamos y no aprendemos a morir
Crucificamos al hombre y no aprendemos a vivir esta pasión los ocasos
En la víspera del nacimiento anuncian Qué será la vida esos colores sutiles
la felicidad única de la infancia ese rojo intenso de la muerte una niña espera todos los años a que nazcas pero después nadie se acordará de ti ni pensará que eres el mismo que tiene asegurado el destino sólo tu sabes sin nacer aún el día de la muerte gozamos y bebemos hasta emborracharnos lanzamos pólvora y disparamos contra el mundo sacrificamos al cerdo y al pavo sin imaginarnos el hambre por que existe otra hambre universal insaciable regalamos objetos sin saber que ya nada puede salvarnos que el objeto que nos dan costará un ojo de la cara y en fin todos los años vienes a este mundo a sufrir y celebramos hasta en el dia de tu muerte.

Daniel Día.

Titulo y poema motivados por el poema:"Cristo con la Cruz, por el Bosco" del poeta mexicano José Emilio Pacheco en su libro: Los Trabajos del Mar.





La Noche



Cada vez la noche

más pesada entre la manos

más densa entre los parpados



Se posa en el rostro

oscureciendo las sienes

opacando los ojos

allá en el fondo de los ojos

que guardan el origen de la noche



Se aunan a esta noche

estrellas de otra noche

distante ya



Así te miro

no con estos ojos

sino con la noche

que se plasmó en el rostro



No hay puerto más profundo

que la distancia

en ella se deshace el horizonte

y se traza el olvido



Se disipa el insomnio

con la evocación de tu nombre

y el eco interior replica nombrándolo

¡ausencia! ¡ausencia!



Sólo nos pertenece en dominio

la lejanía

ese vasto territorio de púas

y la Noche insondable de soledad

extensión del bien perdido

reminiscencia de la luz

que fundara auroras y crepúsculos



Déjanos permanecer en el estambre

que el polvo sacuda nuestra existencia

que abril retorne con sus palpitaciones

de agua y sed

para signar la edad de la nostalgia

que el viento sostenga

el equilibrio de los huesos

El aire cruje a cada paso

hacia el designio

y la noche rumora

con sus enclaves de silencio



Estás más allá de la distancia –lumbre

los ojos se apagan por no verte –lumbre

ni siquiera la canción alcanza para rozarte –lumbre

ni el eco y sus prolongaciones de oquedad

te alcanzan ni la sombra de la sombra



La Noche reina

con sus fundaciones de oscuridad

entre la niebla



Desaparecen los contornos

de la esencia

y la palabra se alza sin nombrarte



Al escribir nombrarte

te anuncias en el aire

y sólo queda un vacío entre la boca

que ni los dientes muerden

un aire frío entre los ojos

y un rastro sobre la página en blanco

de donde se alejan las hormigas del insomnio

en las manos la otredad del silencio



Así como la piedra contra el muro

astilla el ámbar petrificado

ante la noche el cuerpo frágil

se debate



La promesa de los huesos

¡resistir!

anuncia el polvo

sustancia que el tiempo elabora

para esparcir la existencia



Permite que el viento palpe la osamenta

que se torne música la médula

y sean las cuencas tu Morada



La ceremonia de la Noche

restablece el vínculo con la noche primigenia





Es otra edad la que cantamos

otro el estremecimiento de la piel

otros los círculos del olvido

otras las espirales de la memoria



En los cuencos de las manos

retorna el agua bautismal

al mar placenta

al plancton cósmico

a la entraña madre de la Noche



Del polvo a la luz

al vórtice donde todo fue comienzo

a la Noche de todos los tiempos



¡Oh! Noche

asiste a nuestros ojos

como quien asiste al nacimiento de la luz



Retorna la comunión de la sangre con los astros



Daniel Día



A la memoria de mi padre.

Abril 26 de 2010, en tiempos de Síglope.

viernes, 19 de febrero de 2010

LUIS EDUARDO RENDÓN





REENCARNACIÓN

Empiezan a morir las casas donde vivo

mi piel se agrieta en las paredes
mis venas se rompen en las tuberías
mi sed crece al cerrar las canillas

la electricidad me inoportuna

sin dejarme dormir
me cuestiona el polvo
para enseñarme
cómo es estar disuelto
en la muerte

en los rincones de mí mismo
soporto sus secretos planos

hasta que cambio de casa



AGUJERO NEGRO



A lo que pasa algo se lo traga
y quienes pretenden recuperarlo
lidian con un pulpo
al que le crecen tentáculos sorpresivos

los días recomienzan
para que reverdezcamos
pero antes de finalizar ya estamos mustios

se deshojó un matrimonio
a punto de llegar al altar
se volvió polvo

lo que alguien olvidó decir
ahoga al que no puede escucharlo

una joven galaxia es devorada
sin saber por qué

dónde pondremos el otro pie
si el próximo paso está anciano

escribir una palabra es volverla hollín

decirla
araña
en la telaraña de las edades




LA PIEDRA FLORECIDA



Atención
florecerá una piedra
y los reyes exigirán explicación

los niños la pintarán
la buscarán en sueños
y montañas

los periodistas peregrinarán
la academia revelará un nuevo reino

por doquier se hablará del milagro
todos pretenderán ser dueños de tal piedra

¡Salvémosla!
Clamarán los partidos verdes
los enanos azules
los arqueólogos locos

pero una piedra seguirá floreciendo
en los místicos desiertos
en los huertos de los ríos
en la comunión de los amantes

y en los deseos de las otras piedras





*





LA ESPECÍFICA LLAVE DEL CIELO



No hay bolsillo para guardar semejante llave
ni lugar de la casa
el mundo
o el alma
donde no se pierda

no hay mapa que señale dónde encontrarla
ni ferretero que pueda fabricarla

puede pesar como un colibrí
o como una colina
tal es la bruma que la envuelve

que nadie decrete la eterna dificultad
de ingresar a los reinos inefables

sabemos tanto de una puerta
que es urgente derrumbar


*

TE SALVAS



Por un número por un glóbulo por un sótano
por la música la cólera el oráculo

por la nana la campana la champaña
el aura la cabra el abracadabra

te salvas con el santo y seña de la cueva
la contraseña de la fiesta

por escuchar al ruiseñor al gong a la estrella

por un gol por la sal por el sol
por un mantra un ángel la azafata

por cambiar de nombre de casa de cama
y vencer al espectro del ego
en el huerto en el metro

te salvas por romper el diploma el cerco el muñeco
y atravesar zodíacos
con musas cariñosas

te salvas de ser soldado robot
príncipe payaso ratón

del cincel del murmullo del abismo
de perder la maleta la muleta la mulata

te salvas de la bomba del infarto
y de consumirte cual cigarro

de la cicuta de Sócrates
de las sentencias de Júpiter
de la mirada del cíclope

de la caída de la Moneda

por un pelo
te salvas al fin de ti mismo




OJO DE AGUA



¿Te conocí alguna vez por vez primera
para evocar el roce de tu primera mirada
el aroma de tu primera sílaba?

¿Acaso ya no estabas en mí
tan antigua como el sánscrito?

Jazmín de presagios
a contracorriente de la maldad
creces vertiginosa en mi pensamiento

promesa del agua que expande los puntos cardinales
supe que huiría de donde no pudiera volver contigo
que guardas la llave indestructible

inmersos en el cáliz del crepúsculo
reconciliados en el útero del caos
Venus vespertina nos acoge

¿Viajaremos adonde la muerte no existe?



AL PRINCIPIO FUE LA PALABRA





El universo es animal
respira como un vegetal
su esqueleto es mineral

galaxias bailan
ramos de estrellas cantan

el esqueleto del universo
se recuesta en la malla del tiempo

como derviches los mundos
a veces colisionan

y nace un poema


*




*

viernes, 29 de enero de 2010

EVERARDO RENDÓN




LOS CANTOS DEL DESAMADO

1

Nada queda de tu voz
que fue mi voz y ya no es nada,
herida yace la fruta del amor
en mis adentros
un silencio mortal asecha
desde el antro de mis horas
y en el lugar de mi noche
tu palabra es una resta
y en el vino se congregan tus ausencias.

2

Acércate con tu labio amor
Y quítame esta nadiedumbre de la boca
Pon en mis manos tu violín de fiesta
Dí que soy brazo y pierna
Corazón uña y entraña
Anatomía en fuga de las horas...

Arranca de mis ojos
Tu paisaje ciego
Quédate esta palabra en saldo rojo
De las dudas
Húndete este silencio
Que me parte noche a noche
¡Respírame por fin
Y muéreme contigo!

LOUIS FERDINAND CÉLINE

FRAGMENTOS

*Somos presas del horror como somos presas de la voluptuosidad.


*La piedad suele alcanzarnos de la manera más extraña.


*Ibamos tanteando por el camino en busca de nuestra dicha amenazada por tanta rabia por el mundo entero ,uno andaba amenazado por el mundo entero ,avergonzado ,de semejante deseo.pero no había más remedio que seguir adelante.


*Es más dífícil renunciar al amor que a la vida y el hombre se pasa la vida matando o adorando más o menos al mismo tiempo.


*Si las gentes son tan malignas es porque sufren ,quizá, pero resulta bastante largo el intérvalo en que cesaron de sufrir y aquel en el que se tornan en ser mejores.


*Lo que hace falta en el fondo para obtener una especie de paz con los hombres oficiales o no, es permitirles en toda circunstancia armisticios frágiles es verdad, pero preciosos de todas maneras, que se exhiban relamiéndose con sus necesidades .No existe vanidad inteligente, aquello es un instinto, tampoco hay hombre que no sea ante todo un payaso admirativo, es el único en el cual toleramos de humano a humano con cierto placer .

*Uno se resiste a pesar de todo , y resulta sumamente difícil llegar a asquearse de su propia sustancia,hubieramos querido deponer todo aquello para que cada uno oyera su propio corazón.


Tomado de: VIAJE AL FIN DE LA NOCHE (parís 1938)